Aun no habían llegado los otros, así
que esperamos en una esquina frente al garage, como había poca luz
Francis se hizo un porro mientras yo le metía mano a la tía por las
tetas, el coño y el culo. En el momento en que Francis me pasaba el porro
la hija de puta intentó escaparse corriendo, pero conseguí trincarla.
Menudo bofetón le dí, la puse contra la pared y agarrándola del cuello le
dije que otra tontería más y le pinchaba.
-"Verás que cuando lleguen esta gente
la puta esta va a liarla... Como te pongas a gritar o le digas algo de
esto a tu amiga, te vas a enterar", dijo Francis.
-"Mira, lo que vamos a hacer es
entrar abrazados al garage,que parezca que nos vamos a enrollar, para que
tu amiga no sospeche nada raro, yo te tendré muy bien agarrada así que no
vas a poder escaparte, y ya sabes lo que hay si te pones a pedir auxilio
o a decirle algo a tu amiga", comenté.
Ella se puso a insultarnos sin parar,
se le saltaron algunas lágrimas pero el coño lo tenía bastante húmedo,o
sea que en realidad la tía iba caliente, no parábamos de meterle mano, la
morreabamos, le pajeábamos el coño...etc. Por fin llegaron Sergio,Carlos
y la amiga de Fátima, esperamos a que entraran al garage, y despues
entramos nosotros.
La amiga de Fátima se llamaba Teresa,
era más guapa, algo más delgada y con las tetas más pequeñas, yo prefería
a Fátima, esas tetas no las cambiaba por nada del mundo.
Menuda cara de sorpresa que puso
Teresa cuando vió entrar a su amiga abrazada a mí. Resulta que lo que
Carlos le contó a la chica por el camino es que iban al garage a por unas
cosas que le tenía que dar a Sergio, o sea la chica pensaba que le daría
las cosas y despues se iría Sergio y ella se quedaría con Carlos allí a
solas enrollándose.
Cuando ya teníamos la puerta bien
cerrada pusimos algo de música, no muy fuerte debido a la hora, pero lo
suficiente para que no se pudiera oir nada de lo que iba a pasar allí
dentro.
-"¿Pero qué coño pasa aquí, Carlos?.
Oye Fátima, ¿estás bien?", dijo Teresa, totálmente desconcertada con la
situación.
-"Aquí lo que pasa es que nos lo
vamos a pasar de putísima madre los 6. ¡¡Venga, trincad a esa puta y
vamos para el foso!!", dije.
En algunos talleres, sobre todo los
más antiguos, en vez de elevar los coches para que los mecánicos trabajen
debajo de ellos, lo que hay es un foso, o sea un hueco de unos dos metros
en el suelo, bajas por una pequeña escalerita y así los mecánicos ven la
parte de abajo del coche.
Era un buen sitio para llevar a cabo
nuestra hazaña, era más dificil que alguien nos escuchara, porque además
nos encargamos de poner unos cartones encima, para que hicieran de techo.
Teníamos que tomar estas precauciones porque claro en cualquier momento
estas dos putas se podían poner a gritar como locas. Fijaros que aunque
estabamos muy colocados, en realidad controlábamos bastante.
Les dejamos las bocas bien cerradas
con cinta aislante, les atamos las manos y las tumbamos en el suelo,
totálmente desnudas. Nosotros tambien nos despelotamos.
Me senté sobre el vientre de Teresa
poniéndole la polla entre las tetas y me pajeé con ellas, mientras
Francis le comía el chocho. Sergio y Carlos se dedicaron a pasarle la
polla a Teresa por todo su cuerpo, le daban la vuelta, se refregaban
contra su culo, por su espalda... Al principio de todo esto, a Carlos y a
Sergio se les veía un poco indecisos e incluso con miedo, pero desde que
bajamos al foso y vieron la excitante situacion, a esas dos guarras de
nuestra clase desnudas y con las que podíamos hacer lo quisieramos.. no
veas como se pusieron los dos, a tope, por cierto menuda polla tenía
Carlos, era la más grande, os juro que como la de algunos actores porno.
La mía y la de los demás era algo más pequeña, pero sin duda todos
teníamos buenas pollas.
Me tumbé sobre Fátima y chupé con
ansias sus tetas... ¡joder nunca olvidaré esos pezones y esas tetas!!. Le
froté la polla por el coño, que por cierto lo tenía bastante mojado, y de
golpe, totálmente de golpe y brúscamente, le metí la polla hasta los
cojones. Sergio dejó a la otra chica y se vino con nosotros, se puso de
rodillas y le daba pollazos en una de las tetas, y Francis hacía lo mismo
con la otra teta.
Que morbo más increible, allí
follándome a una chica de mi clase con la que apenas había hablado
durante todo el curso, haciendo todo lo que quería con ella, metiéndole
la polla hasta el fondo de su coño, mientras veía como mis colegas le
refregaban la polla por las tetas, y a mi lado derecho, Carlos follándose
como un loco a Teresa, la agarraba del cuello mientras se la follaba con
todas sus ganas...
Estaba a punto de correrme, pero
conseguí aguantarme, saqué la polla de su coño y me senté sobre la cara
de Teresa, mientras que Francis ocupó rápidamente mi lugar y se puso a
follarse a Fátima.
Froté mis cojones y todo mi culo por
la cara de Teresa, y a la vez le amasaba las tetas. De frente, veía a mi
colega Carlos con la cara desencajada y a punto de correrse. De pronto me
quitó las manos de las tetas de Teresa y puso las suyas, aceleró el ritmo
de la follada, lo hacía como un bestia, seguro que a la chica le dolía
porque no era normal como se la estaba follando.
Empezó a correrse dentro de su coño,
mientras dejó caer su cara sobre sus tetas y se las lamía. Francis hizo
lo mismo que yo, se aguantó, se levantó y se quedó un rato de pie mirando
como Sergio se follaba a Fátima.
-"Esto de que tengan la boca tapada
no puede ser, hay que solucionarlo, en realidad estamos haciendo el
tonto, estoy deseando que estas zorras me la chupen y correrme dentro de
sus gargantas", comentó Francis, muy acertádamente.
-"Oye Francis, pásame una navaja,
verás el mamazo que me va a hacer esta puta sin rechistar", dije.
Me puse de nuevo sobre Fátima, en
cuclillas, sobre sus tetas, con una mano le comencé a quitar la cinta
aislante de la boca, mientras que con la otra mano mantenía la navaja
pegada a su cuello.
Una vez le quité la cinta aislante,
moví mi cuerpo hacia delante y le metí la polla en la boca. Fué
alucinante, no solo es que Fátima no gritara, sino que abrió su boca y mi
polla entró fácilmente hasta casi su campanilla.
-"Ostia tio, estas tias se han puesto
cachondas, joder si se ve que te está comiendo la polla con ganas", dijo
Carlos, que ya se disponía a hacer lo mismo con Teresa.
Hombre, la verdad en esos momentos,
más que ella chupármela era yo el que me la estaba follando por la boca,
pero es cierto que parecía que ella disfrutaba con ello, cada vez que
recuerdo la sensación de mi polla en la boca caliente de esa guarra, me
tengo que hacer una paja.
Teresa se resistió un poco más,
aunque no gritó la puta no abría bien la boca, y eso que Carlos le tenía
puesto una chori en el cuello. Entonces empezaron a tirarle del pelo, a
darle bofetones cada vez más fuerte... hasta que no tuvo más remedio que
abrir la boca y tragarse la polla de mi colega. Le caían lágrimas por sus
ojos, tenía las mejillas enrojecidas por las ostias que le Carlos le
había dado.
Yo disfrutaba con mi polla en la boca
de Fátima mientras inclinado hacia delante le chupaba las tetas. Sergio
mientras tanto le chupaba el coño, le daba lametones a lo largo de todo
su coño y por la raja del culo. Sin poder resistir más, saqué mi polla de
su boca y me corrí por sus labios.
-"Chupa la corrida con tu lengua,
vamos puta, saca la lengua y tragate la leche que tienes por los labios y
en la cara", le dije.
Ella no reacionaba, se había quedado
como pillada, así que yo mismo con mi polla fui esparciendo la leche por
sus labios, le tiré del pelo y la volví a amenazar hasta que por fin me
obedeció. Se relamía como una cerda y se comía mi semen.
Carlos y Sergio le metían la polla en
la boca a Teresa por turnos, el que esperaba se entretenía chupándole el
coño. Me dirigí hacia ellos para observar como esa puta se tragaba la
polla, le solté algunos escupitajos en su barriga, en sus piernas y
tambien en el pelo. Carlos se corrió y le llenó la boca de leche, no sacó
su polla, así que la chica por poco se atraganta, no se esperaba ese
torrente de leche directamente en su garganta.
Francis no paraba de masturbarse,
estaba de pie observándolo todo, hasta que no pudo más, se acercó a su
cara y empezó a echarle leche por la boca, los ojos, la frente, el
pelo... Sergio tambien descargó sus cojones, lo hizo sobre sus tetas.
-"Venga hijaputa, espárcete la leche
so zorra", le decía Sergio.
Ella llevó las manos a sus pechos y
comenzó a restregarse la leche por ellos, por la barriga, por el
cuello... Despues, los cuatro comenzamos a escupirles por el cuerpo, a
insultarlas e incluso Francis le pegó una patada a Fátima en una pierna,
que la hizo romper a llorar y a gritar hasta tal punto que le tuvimos que
tapar otra vez la boca.
-"Ufff.. esto es el paraíso, nos
vamos a pegar hasta las 7 o las 8 follándonos a estas putonas. Ahora lo
que sería ideal es reponer fuerzas, además estamos hechos polvo por los
porros,los tranquimazin y la bebida... no se si pillais lo que os quiero
dar a entender.."
-"Jajajaja... yo sí que lo he
pillado... ¡¡¡UNOS RAYOTES DE COCA ES LO QUE HACE FALTA AQUÍ, UNOS BUENOS
RAYOTES DE COOOOOCAAAAAAAA!!!", dijo Francis medio eufórico.
-"Exacto colega... y el Manfi tiene
una coca que parte la pana, alita de mosca, la probé la semana pasada...
¿lo podremos localizar a estas horas?".
-"Si, fijo, está allí en los
aparcamientos del Multicines, todas las noches están allí hasta las
tantas", comentó Sergio.
-"Pues de puta madre, que alguien
venga me acompañe .Por cierto, cuanta coca le compro?", dije yo.
-"Dos gramos por cabeza, y mañana se
lo pagamos, o pasado mañana, con ese tio no hay problema"
-"Chachi, entonces ligo 8 gramos de
guay. Joder...¡¡¡qué noche..qué guay...esta noche quedará para el
recuerdo!", dije totálmente emocionado.
Salí con Carlos del garage y nos
dirigimos a los aparcamientos donde se ponía el Manfi con otros colegas.
Le pillamos la coca y nos pasamos por una tienda de 24 horas para comprar
algo de bebida.
Cuando regresamos, nos encontramos
que estaban arriba del foso, ellas sentadas en unas sillas atadas de pies
y manos, y con las bocas tambien tapadas con cinta aislante. Hacía mucho
calor allí abajo en el foso, era agobiante, por eso habían decidido subir
,al menos por un rato.
Total, que nos metimos unas rayas,
luego yo me levanté ,me dirigí donde estaban ellas ,me puse delante y
empecé a frotarles mi polla por sus tetas mientras les metía mano.
Tambien me arrodillé y les lamí los coños. A veces me fijaba en sus
caras,y cuando les daba buenos lametones en el coño, cerraban sus
ojos...síntoma de que estaban disfrutando.
El
mago empalmado. [LEER
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