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Esta
historia verdadera de la infidelidad de mi esposa la comparto con
ustedes porque en medio de mis sentimientos de celos e impotencia se
que en el fondo hay algo que me despierta placer y que no quiero
guardarlo para mi.
Vicky mi
esposa es una mujer de 45 años, con una cara muy atractiva
especialmente por el color verde de sus ojos, de cabellos rubios hasta
los hombros y de un cuerpo rollizo en el que se destacan sus piernas
que evocan aquellas de las vedettes de los años 50.
A pesar de
sus kilos de exceso yo diría que se ve más como una hembra de cuerpo
voluptuoso que como una gordita cualquiera, sobre todo porque sabe
vestirse de manera que destaca sus excesivos atributos.
Su estilo y
comportamiento alegre y extrovertido siempre me ha dado dolores de
cabeza, especialmente cuando la gente no la conoce y malinterpreta su
conducta.
En nuestro
grupo de amigos somos 9 parejas desde los 37 años hasta los 50 años y
siempre encontramos la disculpa perfecta para reunirnos periódicamente
los fines de semana, y, aunque por mis viajes permanentes no acudo a
todas las reuniones, Vicky siempre disfruta de ellas.
Hace unos
meses cuando planeamos asistir a una obra de teatro noté un saludo muy
especial de Vicky y Miguel Angel el esposo de Julia, y en su corta
conversación el le dijo casi disculpándose que la llamaría
posteriormente para hablar.
Victoria me
diría luego tratando de explicar que se trataba de una dirección de
Internet, algo sobre lo cual yo sabia que no ella era muy hábil y no le
gustaba. Miguel Angel era un profesional exitoso y porque no decirlo,
atractivo de unos 40 años.
Una noche
nos reunimos a celebrar el cumpleaños de uno de los miembros del grupo;
Vicky se había vestido para la ocasión, con una falda hasta las
rodillas un suéter de cuello alto y algo suelto. Aunque no era
precisamente una modelo, el conjunto la hacia ver muy sensual y
atractiva, especialmente sus torneadas y gordezuelas piernas que se
alargaban visualmente por las zapatillas altas que llevaba y las
pantymedias blancas.
Al llegar,
saludamos a todos y tomamos un sitio cerca de la chimenea. Después de
algunos cuentos e historias, la música comenzó a sonar e inmediatamente
Miguel Angel llegó hasta nosotros invitando a bailar a mi esposa. Yo
continué conversando con la esposa del dueño de casa viendo algunas
fotos pero ocasionalmente veía la cara de mi esposa mientras se movía
bailando con Miguel Angel.
Estaba muy
atenta a lo que el decía y de pronto Miguel Angel le tomo el cabello y
se lo arreglo con la mano, en un gesto como de ternura que ella
respondió con una sonrisa insinuante y que me despertó algunas
interrogaciones. En este momento pensé en dejarlos avanzar sin expresar
nada para ver hasta donde terminaría esta historia.
La noche
continuó, el licor siguió consumiéndose y Vicky y Miguel Angel seguían
bailando y cada vez sus movimientos eran mas lentos mas cadenciosos y
en varias oportunidades al terminar una canción seguían de pie
conversando esperando una nueva canción.
Al llegar
la hora de la cena Vicky se sentó a mi lado y desprevenidamente mire su
pecho y ella inquieta me pregunto si se le notaban los pezones, yo me
sonreí y ella estirando un poco su suéter lo presiono sobre sus senos y
claramente formaban un relieve y se le notaba que estaban erectos. Nos
dirigimos al buffet y servimos nuestros platos de comida.
Ellos se
cruzaban miradas. Decidí empezar a fingir que el licor me estaba
haciendo efectos, nos sentamos nuevamente y Miguel Angel se sentó justo
frente a nosotros. Yo podía ver como en medio de los chistes e
historias que contaba miraba a Victoria tratando de ver entre sus
piernas; ella se sentía incomoda con mi presencia.
Entonces me
paré diciendo que deseaba repetir algo de comida y me alejé. Un rato
después regresé a mi sitio y todo parecía normal, solo que Julia la
esposa de Miguel Angel le advirtió, quizás de una manera burlesca a
Vicky, que cerrara las piernas que estaba mostrando lo que debía
mantener tapado. Aunque Vicky se disculpó entre risas, yo sabia que lo
hacia intencionalmente, siempre disfrutó que le miraran las piernas.
Ya entrada
la noche la dije a mi esposa que me sentía mal por el licor que quería
recostarme un rato y me dirigí a la biblioteca donde estaba Alberto
otro de los invitados durmiendo su beodez y apagando la luz me ubiqué
en un sitio desde donde tenia un buen panorama de la fiesta.
Miguel
Angel llevaba una camisa de muchos colores y fue el centro de atención
del grupo que se le mofaba. El en un gesto se quitó la camisa dejando
al descubierto su pecho cubierto de vellos. Las mujeres gritaron y se
reían.
Cuando se
iba a poner la camisa nuevamente Vicky grito que no! que se quedara sin
camisa, a lo que todas respondieron en coro que no volviera a usar su
camisa; No le costó mucho trabajo a Miguel Angel obedecer. La cara de
Julia su esposa, era quizás de vergüenza pero no decía nada.
Nuevamente
continuó la fiesta y Vicky y Miguel Angel siguieron bailando y tratando
de ocultarse del resto del grupo y especialmente de Julia, y pegándose
uno al otro se les veía sus expresiones de excitación, en un momento
mientras bailaban, Miguel Angel y Vicky se quedaron quietos sintiéndose
uno al otro. Así continuó la noche, hasta que llegó la hora de partir.
Vicky llegó a despertarme y fingiendo una borrachera profunda le dije
que yo no podía manejar, y ella no sabe hacerlo, por lo que insinué que
buscara compañía para nuestro viaje de regreso.
Como era de
sospecharse el voluntario para conducir nuestro auto fue Miguel Angel
quien acordó llevarnos haciendo que su esposa se fuera con otra pareja
amiga y vecinos de ellos. Prácticamente hice que tuvieran que llevarme
apoyado entre Miguel Angel y Vicky.
Al entrar
al ascensor quede apoyado entre Vicky y Miguel y abrazado por ellos y
sus brazos se encontraban en mi espalda. La mano de Miguel Angel en un
momento se posó sobre el cuello de Vicky y comenzó a acariciarla
disimulada y cadenciosamente, lanzándose miradas de deseo y excitación
profunda.
Por mi
parte decidía iniciar un espectáculo y pretendiendo que me caía me
sostuve de la falda de mi esposa descubriendo parcialmente sus
deliciosos muslos al pararme. Miguel Angel miraba entre sorprendido y
agradecido y Vicky riéndose me reclamó pidiéndome cordura. Al llegar al
coche abrieron la puerta trasera ayudándome a subir y casi metiéndome
cargado, en vista que yo continuaba fingiendo una borrachera.
Después de
acomodarme Miguel Ángel abrió la puerta de Vicky y esperó a que se
subiera para mirarle las piernas que intencionalmente dejo
descubiertas.
Ya durante el viaje en la tenue luz de la vía, vi como Miguel Ángel
miraba los muslos de Vicky y en voz baja le decía algo; Vicky, miraba
hacia atrás de reojo y se acercaba un poco a el.
En un
semáforo se miraban en silencio y comenzaron a besarse. Vicky tomo por
el cuello a Miguel Ángel y presionándolo contra su boca lo besaba con
mucha pasión.
Miguel
Ángel tomo un desvío solitario y disminuyó la velocidad y Vicky comenzó
a hablarme, con claras intenciones de verificar si yo estaba dormido;
por supuesto yo no movía un dedo esperando ver lo que presumía.
Efectivamente
a baja velocidad volvieron a besarse esta vez Miguel Ángel tomo la
iniciativa y Vicky respondía con placer solo se oían suspirar. En un
momento Miguel Ángel puso su mano sobre las tetas de Vicky,
inicialmente se asusto y trató de retirarse pero ante la arremetida y
su propia excitación lo dejo avanzar.
Miguel
Ángel descubrió sus tetas y acariciándoselas las saco del brasier para
empezar a darle una mamada que ya tenia a mi esposa Vicky cerca de un
orgasmo. Vicky se separaba de Miguel y miraba nerviosa hacia atrás
asegurándose que yo no despertara.
Miguel
Ángel le hablaba en voz baja al oído y mi esposa le decia que no que
otro día, sin embargo Miguel Ángel separándose de mi esposa se abrió la
bragueta pidiéndole a mi esposa que lo acariciara. Vicky inicialmente
lo recriminó, pero nuevamente mirando hacia donde yo estaba recostado y
tratando de tapar la separación de los dos asientos delanteros con su
blazer comenzó a acariciarlo por encima del pantalón pero muy
rápidamente le dijo en voz baja que se la sacara, hasta que el propio
Miguel Angel sacándola le facilito el trabajo y claro Vicky quedo
impresionada riéndose al principio al verle la verga.
Yo no podía
ver desde el asiento trasero más por el comentario supe que la
impresiono no el tamaño pues era normal, sino la forma arqueada que
tenía y en un abrir y cerrar de ojos tenía esa verga entre las manos y
comenzo a masturbarlo, la tocaba, y disfrutaba con los líquidos, el
olor, y sobre todo disfrutaba rosando sutilmente las venas
sobresalientes de la verga de Miguel Angel.
No aguanto
más, y agachándose la empezo a chupar y por el movimiento de su cabeza
se adivinaba que iba desde los testículos a la cabeza de la verga, se
las chupaba al unísono y después separadamente, regresaba al tronco de
la verga y se quedaba dándole lengua a su cabeza, después descendía por
el hasta la base de su pubis y regresaba a la cabezota.
Todo lo
hacía lentamente, ocasionalmente miraba hacia donde yo estaba y
continuaba arrecha y masturbándolo besándolo lamiéndolo diciéndole que
era una verga diferente pero deliciosa como ninguna de las vergas que
se habia comido.
Miguel
Angel sin aguantar más puso sus manos sobre los muslos de Vicky y casi
desnudándolos completamente, trataba de llegarle a la concha. Mi
deliciosa y casta esposa desesperada no quería dejarlo, quizás
presintiendo que al dejarlo no resistiría y lo dejaría llegar hasta el
final bajo el riesgo de mi presencia en el carro. Miguel Angel insistía
y le hablaba en voz baja hasta que Vicky para callarlo, volvió a
besarlo sin soltar la verga de la mano.
Miguel
Angel aprovechó y llevándola a un nivel de excitación, logró abrirle
las piernas y llegarle a la concha. Vicky se desvaneció y abrió las
piernas y Miguel Angel separando el panty comenzó un danza erótica . Yo
suponia la imagen que Miguel tenia frente a el: un pubis gordezuelo
recubierto de deliciosos pelos con los labios de su vulva alargados,
gruesos y entreabiertos aprisionados por la pantymedia blanca.
Mi esposa
siempre se ha sentido orgullosa de los vellos de su concha tupidos y
recortados deliciosamente, con estilo. Miguel Angel al sentirlos le
decia al oido "Vicky mamita que rica estas dejame vertela" y con sus
dedos recorría los espesos pelos del pubis, sus labios y su clítoris.
Miguel
Angel no quitaba la mirada sorprendida y arrecha de la exuberante
concha de Vicky que ante la caricia desgonzó la cabeza dirigiendo su
mirada hacia el puesto de atrás donde estaba yo. Vicky se mordía los
labios para no emitir ruidos sus ojos quedaban con la mirada en blanco
y en este momento ya Miguel Angel tenia su cabeza incrustaba entre las
deliciosas piernotas de Vicky haciendo sus delicias con la lengua y los
dedos.
La
pantymedia le impedía abrir las piernas para dejar que la boca de
Miguel Ángel le llegara fácil hasta la concha entonces Miguel Angel le
pidió que se la quitara. Vicky no quería y le decía que otro día que yo
no estuviera, que se fueran para un motel y harían lo que quisieran.
Miguel Angel manejando lentamente insistía y ya le llevaba las
pantymedias en las rodillas.
Vicky
estaba nerviosa pero no podía ocultar la excitación y mirando hacia
atrás sin soltarle la verga se las dejo bajar los casi totalmente.
Miguel Angel le miro detalladamente con morbo la concha de Vicky y
pasando los dedos de arriba abajo, los llevo luego a la cara de Miguel
quien aspirando profundamente se reía.
En ese
momento llegamos a un semáforo y yo me moví por lo que Vicky se acomodo
soltándole la verga Miguel Angel que miraba por el retrovisor hacia mi
asiento.
Después de
un receso durante el cual mi esposa Vicky no le quitaba la mirada de la
verga, volvieron a besarse apasionadamente entrelazando las lenguas,
por lo que Miguel Angel totalmente excitado, se desvió por calles
solitarias y estacionando el carro en un sitio oscuro comenzó a subir
la falda de Vicky, desnudándole y acariciándole las pantorrillas
cubiertas por esas medias hasta que le llego nuevamente a la chocha.
Vicky soltó
un gemido y desgonzándose nuevamente se dejaba acariciar, masturbar,
los jugos de su concha sonaban al masaje de los dedos de Miguel Angel,
que desesperado ya le estaba mamando el pezón de su teta izquierda;
Vicky se mordía los labios mirando arrecha y vigilante hacia donde yo
estaba. De pronto soltó un gemido fuerte, lo que me hizo pensar que
Miguel Angel le había llegado hasta el clítoris. En ese momento yo me
moví nuevamente haciendo que se asustaran y mientras Miguel Angel
trataba de guardarse la verga, Vicky se arreglaba el vestido.
Quedándose
quietos esperando a que yo volviera a dormir, Miguel Angel le decía a
mi esposa que quería penetrarla como fuera, y le susurraba que se
dejara, pero ella no quería por temor a ser descubiertos y le pedía que
esperara pero también muy excitada acariciaba la verga de Miguel Angel
apretándola y masturbándolo mientras este arrancaba el carro
nuevamente.
Al llegar al
estacionamiento, Vicky salió del carro y Miguel Angel la siguió
ocultándose detrás de una columna se abrazaban y se movían frotándose
los sexos. El ritmo de sus movimientos cambiaba según la posición de la
verga de Miguel Angel contra el pubis de Vicky que variaba
continuamente la presión que su bajo vientre ejercía sobre toda la
longitud de la verga.
Miguel
Angel trataba de recoger la falda desnudándole las piernas para
llegarle a la chocha hasta que finalmente lo logró, haciéndole dar un
grito ahogado que no pudo acallar. Empezo a acariciarle la vulva por
dentro de las pantymedias con fuerza, todo ello sin dejar de besarse,
chupar y lamer hasta el límite las bocas y el cuello.
Se les
notaba que estaban a cien, yo solo pensaba en dejarlos actuar pero
quería ser testigo de ver a Vicky desnuda siendo penetrada por su
amante en una situación desinhibida y desprovista del temor de mi
presencia.
En ese
momento me levante haciendo que los dos pusieran su atención en mi.
Miguel Ángel se acercó a mi para ayudarme a bajar del carro,
hablándome. Yo hacía teatro preguntando donde estamos, déjenme seguir
durmiendo. Mi esposa me decía ya llegamos y se reía diciéndome que
estaba borracho.
La erección
de Miguel Ángel era notoria y el pantalón se abultaba
impresionantemente y yo lo miré haciéndolo tratar de disimular, pero
Vicky interponiéndose entre los dos le pidió que me ayudara a subir
hasta el apartamento.
En el
trayecto al ascensor yo fingía la peor borrachera y los dos hablaban en
voz baja y lo que intentaba entender era que Miguel Ángel quería
quedarse un rato más, aunque después de dejarme recostado en la
habitación se despidió. Vicky salió a "despedirlo" y al instante
después de planear su noche, regresó, diciendo que Miguel ya se había
ido. Esto era exactamente lo que yo quería, ver a mi esposa
actuando naturalmente a mi espalda.
Para
facilitar los planes le dije que quería tomarme un trago con ella que
me lo trajera, ella se negaba diciendo que me iba a hacer mucho daño,
entonces yo dije que yo lo iba a traer. Por el temor de que me
encontrara con Miguel, aceptó y trayendo un vaso con hielo y la botella
de whisky la obligué a beber, sabiendo que por no estar acostumbrada
con esto y lo que había bebido en la fiesta le iba a sacar el alma.
Vicky
seguía vestida Yo le pedí que se recostara al lado mío por lo que
apagando las luces y cerrando el black out, se recostó de mala gana,
quizás pensó que le iba a arruinar el plan. Yo quería desnudarla para
facilitarle el trabajo a Miguel Angel y pidiéndole que me besara la
verga comencé a subirle la falda.
Vicky
miraba hacia la puerta y ya sin opción y sacándome la verga inició a
darme una mamada, yo le tenía la falda en la cintura y sus bellos se
palpaban pr encima de sus pantymedias, el acceso a su coño fue directo.
Bajándoselas, inmediatamente note la humedad, estaba totalmente mojada.
En este momento los hechos cambiaron rápidamente. Miguel Ángel se
decidió entrar a la habitación y se ocultó al pie de la cama, cerca de
las deliciosa piernotas de Vicky.
Mi esposa
recostándose de lado le ofrecía la mejor vista de su culo y por
supuesto de su espectacular sexo, mientras me seguia mamando, podia
percibir por la intensidad de su mamada y sus quejidos que Miguel Ángel
tenia sus manos cerca de su objetivo.
Me quedé
unos instantes disfrutando de la dulce canción de sus gemidos y el
sonido que producían las manos de Miguel al rozar con las medias de
nylon mientras Miguel Angel las bajaba, no resistí demasiado, y me di
vuelta y entre la penumbra se veia a Miguel Angel agachado al pie de la
cama ante su voluptuoso culo. El tacto me hacia percibir que tenía la
falda totalmente recogida.
Para
completar el escenario le abrí la blusa y solté su brasier dejando su
par de tetas grandes y duras expuestas que se dibujaban en la
oscuridad, al instante las manos de Miguel Angel se las agarraron
dándole un masaje fuerte con mucha pasión. Vicky quería más y yo
demostrando la más beoda inconciencia le daba confianza para que
actuara.
Vicky se
arrodilló en la cama dándole la espalda a Miguel Angel mientras
inclinada sobre mi verga continuaba dándome una mamada ya no por la
obligación de hacerlo, el compás, el ritmo, la presión de sus labios
demostraba que estaba realmente caliente. Con su cuerpo inclinado me
tapó hábilmente la visión de Miguel Angel .
No podía
verlo pero los ruidos me hacían saber que se estaba dando un banquete
en la vulva de mi esposa se la estaba chupando como nadie. En ese
momento estire mi brazo en dirección de su vulva haciendo que Miguel
Angel se retirara rápidamente, estaba totalmente mojada, sus vellos
estaban empapados la concha abierta y jugosa y el clítoris estaba tan
erecto que parecía un dedo.
Vicky
trataba de quitarme la mano para que Miguel Angel Continuara, pero yo
quería extender a mi antojo esta noche. Mientras la acariciaba comencé
a hablarle:
Vicky mi
amor estas muy hembra tu concha me pone muy caliente...
Dime que otro hombre te la ha visto?
Solo tu, mi amor...
Miguel Angel te miraba mucho las piernas esta noche. Te dijo algo?
Silencio...
Cuéntame que te dijo...
Que yo le gustaba que quería hacerme el amor
Y a ti te hubiera gustado?
Si que rico tenerlo desnudo, su pecho velludo, debe tener una verga
gorda y rica....
En ese
momento sentí que la cama de movió, Miguel Angel estaba detrás de mi
esposa acariciándola. Por mi parte me hice nuevamente el dormido
emitiendo los más reales ronquidos. Miguel Angel se sintió libre y
desde atrás trataba de penetrar a mi esposa, quien recostada de costado
hacia mi colocó su rodilla izquierda sobre mis muslos dejándole via
libre. Yo oia a Vicky decir "ahí ahí suave, chúpamela "...
Miguel le
estaba mamando la chocha, el temblor de mi esposa me anticipaba que iba
a tener un orgasmo, balbuceaba cosas en mi oído mientras me cogía la
verga, y yo seguía dormido...
En un
momento Vicky se volteo hacia el y note que comenzó a darle la mejor
mamada del mundo, Miguel se quejaba gemía le pedía más hasta que le
lleno la boca de semen que Vicky por no poder pararse al baño, tuvo que
tragárselo. Luego de un leve descanso en el que se besaron y le chupo
las tetas, nuevamente Vicky se arrodilló a mamarme la verga poniéndose
en cuatro permitiéndole a Miguel la mejor vista de su culo y de su
gorda vulva.
Vicky estaba
cumpliendo su sueño mientras me mamaba Miguel la penetraba desde atrás.
En el momento en que sentí su nivel más alto movi mi mano hacia la
concha de mi esposa, sin darle tiempo a Miguel a que se la sacara.
Mientras le acariciaba los pelos mojados y los labios llegue a la verga
de Miguel.
Estaba
rígida, empapada en líquidos pegajosos, era muy gruesa pero de un largo
normal. Miguel empezó a retroceder y yo le solté la verga, sin denotar
conciencia. Esto exacerbó la excitación de mi esposa y pidiéndole que
la penetrara tuvo dos orgasmos , el primero profundo y el segundo corto
e intenso y Vicky al sentir la cercanía del orgasmo de Miguel le pidió
que no se le viniera adentro, Miguel saco su verga y quitando a mi
esposa se paró frente mi boca y masturbándose cerca de mis labios me
soltó un chorro de semen interminable.
El olor era
el típico al sexo de Vicky , estaba caliente y se sentía espeso. Vicky
lo alejó y besándome y limpiándome se fue a despedirlo regresando
después de un rato. Su concha estaba repleta de jugos y sentándose en
mi cara me obligó a lamerla a chuparla y a tragarme el fruto de su
excitación y la de Miguel...al día siguiente simulé la peor resaca del
mundo con pérdida de memoria y pidiéndole excusas, pero desde ese día
mi comportamiento cambiaría totalmente.

Con la novia de mi Follada en
el baño La hija del director
Sexo con mi novia
amigo
Javier
público
en pleno campo |