Un día un grupo de chavales de mi
clase decidieron hacer una barbacoa para celebrar que el curso estaba
acabando, sinceramente me sorprendió bastante que me invitaran porque con
la mayoría de ellos me llevaba bastante mal. Bueno pues la cuestión es
que les dije que vale, que de puta madre, ademas tambien irían mis otros
colegas, y las barbacoas me molan.
Total que llegó la noche de la
barbacoa y salí de casa con mi vespino en dirección a la playa. En lo
primero que me fijé es en el modelito que llevaban algunas de las tías,
por aquellas fechas hacía ya bastante calor, así que iban con pantalones
cortos ajustados, vestiditos, tops... vamos, ropa provocativa. Cinco de
ellas estaban bastante buenorras, y las demás pues no estaban mal, eran
bastante follables, en realidad no había ninguna que fuera fea del todo.
No tardaron mucho en empezar a salir
las chuletas y demás comida de las barbacoas, yo ya me había fumado 3 o 4
joints con mis otros colegas (nosotros eramos 4 en total) asi que ya os
podeis imaginar el hambre que teníamos,por si alguien no lo sabe les diré
que los joints dan mucho apetito.
Ya os comente que nosotros con los
demás chavales nunca habíamos tenido mucho trato, pero en este caso, ya que
se enrollaron invitándonos, pues estuvimos charlando con ellos de buen
rollo, la verdad es que nos lo estábamos pasando bien, a pesar de que
siempre habíamos opinado que esa peña eran unos tontos.
Comenzamos a abrir botellas de whisky,
ron y demás licores nada más terminar de cenar. La gente cada vez iba más
alegre, además muchos de ellos se animaron a darle unas caladas a los
porros, nunca lo habían probado así que menudos cebollones se pillaron,
hubo una chavala que le dió un bajón y casi se desmaya.
Sin duda los que peor íbamos eramos
nosotros, o sea yo y mis otros tres colegas, mezclábamos los porros y el
alcohol con tranquimazin, que son unas pastillas tranquilizantes que si
las tomas con alcohol te hacen un efecto superguay, os lo recomiendo a
todos, lo único chungo es que solo las venden bajo receta, así que hay
que pillárselas a los yonkis.
Una de las veces que fuí a mear a la
orilla me crucé con tres de las chicas que había, las cabronas venían de
mear, iban bastante borrachas y no paraban de reirse y de decir
tonterías. Me quedé mirandolas, menudos culos tenían, y las tetas de una
de ellas eran impresionantes. Me puse bastante cachondo,y aunque fuera
totálmente colocado se me puso la polla superdura, me costó tela de
trabajo poder mear.
Al regresar a donde estaban todos,
empezamos a hablar de lo buenas que estaban esas tías, hay que tener en
cuenta que nunca las habíamos visto así vestidas, pues la mayoría se había
quitado las camisetas y se habían quedado en bikini. Yo tenía la vista
fija en las tetas de una de ellas, la tía de cara no valía mucho pero
esas tetas que tenía me estaban trastornando la cabeza...sobre todo
cuando se agachaba o se movía bruscamente me ponía a tope viendo como se
le balanceaban.
Pasó un rato y Francis (uno de mis
colegas) me dijo que lo acompañara a mear, así que nos dirigimos a la
orilla y cuando estaba meando pasa la chica de las tetas grandes por al
lado nuestra, iba medio riéndose y le pregunté que pasaba y nos dijo que
nada,que con el cachondeo una de las amigas le había tirado medio vaso de
whisky encima y llevaba el bikini empapado así como parte de su vientre.
A mi al verle la barriga mojada por
el whisky y el bikini empapado se me cruzaron los cables... necesitaba
meterle mano a esa tía como fuera, además yo iba a tope así que cogí y la
agarre de la cintura mientras le contaba algo gracioso, no recuerdo lo que
era, pero nos empezamos a reir y yo así como el que no quiere la cosa la
agarré desde atrás por la cintura y subí mis manos hasta tocarle una de
las tetas. Fátima, que así se llamaba, se dio cuenta pero no me dijo nada
y seguimos con el cachondeo riéndonos y tal.
En un momento dado Fatima nos dijo
que nos esperaramos que iba a mear y ahora volvía. En ese trascurso de
tiempo, Francis y yo empezamos a hablar entre nosotros de que había que
follarse a esa guarra fuera como fuera, y en esto que coge mi colega y
dice:
- "Mira ahora cuando vuelva fíjate en
lo que hago, voy a sacarme la polla y se la voy a restregar por el culo".
Entonces empezamos a descojonarnos de
risa y a decir todo tipo de locuras. Francis se bajó los pantalones por
la mitad y empezó a revolcarse por la arena, yo me saqué tambien la polla
y me puse a dar saltos y a hacer el loco mientras decía repetidamente "tefolloputatefolloputatefolloputa.......".,
procurando no dar muchos gritos porque tampoco era plan que la tía se
enterara.
Cuando venía hacia nosotros,
escuchamos gritar a las demás chicas que se dirigían todas corriendo
hacia el agua. Eso si que nos dejó flipando, las tías iban totálmente
pedas y se iban a pegar un baño, así que Fátima se unió rápidamente a
ellas, se quitó la minifalda que llevaba, se quedó en bikini y se metió
en el agua.
En estos momentos aparecieron en
calzoncillos Sergio y Carlos,nuestros colegas, tambien iban a bañarse y
no solo ellos, todo el mundo se estaba quitando la ropa para meterse en
el agua, así que por supuesto hicimos lo mismo y a los dos minutos
estábamos toda la peña en el agua, era increible, allí todos haciendo el
loco cantando, gritando y tonteando con las chicas, rozándonos con ellas
todo lo que podíamos, metiéndoles mano cada vez más descaradamente.
Una de las veces que estaba buceando
por debajo del agua me choqué con las piernas de una de las chicas, así
que con mis manos las agarré haciendo que ella cayera hacia abajo y con
medio cuerpo suyo debajo del agua empecé a meterle mano por las tetas,
comprobando que sin duda debían ser las de Fátima. Ella no hacía nada
simplemente se reía y cuando yo salí hacia la superficie comprobé que
efectivamente era ella.
Seguimos con el tonteo, ella me
agarró y me empujó, yo caí en el agua pero después agarrándola de una
pierna la traje hacia mí y cayó sobre mi cuerpo. Estaba de espaldas a mí
y yo le sobé las tetas por encima del bikini, y con la otra mano me saqué
la polla por encima de los calzoncillos. Era una situación supercaliente,
notaba su culo (aunque aun estaba con el bikini) rozando con mi polla.
Ella de pronto me agarró la mano para
que dejara de meterle mano en las tetas pero yo sin querer hice un
movimiento brusco y se le calló la parte de arriba del bikini. Nadie se
dio cuenta porque la noche era muy oscura, todos excepto Francis, que fué
muy hábil y cogió rápidamente el bikini y se lo guardó dentro de los
calzoncillos. La chavala se sumergió en el agua para que no le viéramos
las tetas, solo asomaba su cabeza, y nos pedía que por favor le
devolviéramos el bikini.
Yo me quité los calzoncillos y pegué
mi cuerpo al suyo, mi colega hizo lo mismo pero por delante. Francis se
puso a tocarle las tetas y yo para que ella no pudiera impedirlo le
sujetaba los brazos. Mi colega se estaba pajeando mientras le tocaba las
tetas, se las sobaba y comenzó a lamerlas.
Yo le dije que ahora me tocaba a mí y
fue él quien la sujetó y yo aproveché para quitarle la parte de abajo del
bikini. Ella no paraba de rogarnos que la dejáramos en paz, gritaba pero
nadie se daba cuenta. Me puse delante de ella y mientras la sujetaba
Francis yo me deleité sobándole las tetas, chupándoselas, lamiendo esos
pedazo de pezones que tenía.
Mi polla rozaba con su coño, pero
debido al estar en el agua y por el colocazo que llevaba no se me
empalmaba lo suficiente como para metérsela y follármela. Francis sin
embargo lo intentó, y desde atrás de ella mientras le agarraba los brazos
consiguió meterle la mitad de la polla, sin embargo al estar dentro del
agua todo nos resultaba muy dificil.
Entonces Francis me dijo que teníamos
que irnos a otro lugar para poder follárnosla en condiciones, desde luego
llevaba razón, así que disimuladamente poco a poco ibamos avanzando hacia
la orilla, sin dejar de agarrar fuertemente a Fátima en ningún momento.
Se puso a gritar demasiado, le
tuvimos que tapar la boca, agarrarla fuertemente del cuello y ponerle las
cosas claras:
- "Mira zorra nosotros te vamos a
follar quieras o no quieras, como se te ocurra gritar para pedir auxilio
te juro que te pinchamos con una navaja, estamos muy calientes y
nos da igual todo, vamos a follarte hija de la gran puta, ¡vamos a
follarte bien follada!".
Conseguimos salir del agua sin que
nadie sospechara nada extraño y nos ocultamos detrás de unas dunas.
Aquello era la gloria, la tumbamos en la arena y le metíamos mano por
todo su cuerpo. Ella comenzó a llorar, mientras Francis la sujetaba yo me
agaché y le chupé el coño. Menudo coño tenía la cabrona, totálmente
depilado y con una raja enorme.
La tía no paraba de llorar y comenzó
a gritar, así que Francis le escupió en la cara y le pegó dos ostias. Por
suerte entre la arena apareció una especie de cuerda de plástico y con
ella le atamos los brazos a Fátima. Ahora ya no tenía que estar uno de
nosotros sujetandole los brazos, así que mientras yo seguí chupándole el
chocho, Francis le pasaba la polla por las tetas y por la cara.
- "Chúpamela hija de puta!, venga guaaarrraaaaaaa!!!", le decía Francis a Fátima, pero como ella se negaba
Francis le agarró una de las tetas con dos dedos y comenzó a darle un
pellizco fuerte,diciéndole que como no abriera la boca iba a apretar cada
vez más.
Fátima gritó de dolor y por fin abrió
toda su boca, así que mi colega se la comenzó a follar por la boca, sin
dejar de soltar su teta por si acaso cerraba la boca pegarle un buen
pellizco.
Me la puso durísima ver como esa
guarra se comía la polla de Francis, así que me levanté y me empecé a
hacer una paja viendo como entraba y salía la polla de su boca.
- "Francis, échate un poco para el
lado que quiero disfrutar de las tetas de esta guarra", le dije, y me
puse a estrujárselas y a mamárselas, mientras él estaba a punto de
correrse en su boca. Fátima no paraba de llorar, tenía los ojos llenos
de lágrimas, y de pronto Francis comenzó a tirarle del pelo, a escupirle
a la cara y a insultarla a gritos hasta que por fin le echó toda la
corrida en la cara.
Cuando apartó la polla de su cara yo
le lancé dos buenos gapos en su rostro y le pegué un pellizco en una teta
que la hizo gritar de dolor tanto que Francis tuvo que taparle la boca
rápidamente, manchándose con su propio semen, cosa que causó un gran
enfado en él :
- "Cabrona de mierda, por taparte la
boca me he manchado de leche, te vas a enterar de lo que es bueno, la
noche no ha hecho más que empezar para tí".
- "Oye Francis, a esta tia hay que
taparle la boca con algo, porque en cualquier momento la puede escuchar
alguien que salga del agua".
- "Tienes razón, podemos intentarlo
por ejemplo con una camiseta, doblándola y enrollándola alrededor de su
cara y haciéndole un buen nudo".
- "Ostia de puta madre, sujeta bien a
esta guarra que voy donde están las ropas, vuelvo enseguida".
- "Ok no tardes, y sobre todo procura
que no te vea nadie".
Me dirigí donde estaba la ropa y de
pronto, escucho a alguien que me llama desde la orilla. Por suerte era
Carlos, nuestro colega. Le hice gestos para que viniera él, y le conté
todo. Se quedó alucinado, dijo que estábamos locos, además me dijo que
una de las chicas y él se estaban enrollando y que seguramente se iría
con ella en breve a un sitio más tranquilo para intentar follársela.
El sitio ese tranquilo al que se
refería me vino rápidamente a la cabeza : el taller de su padre, siempre
lo ha utilizado como picadero.
- "Oye Carlos, mira nosotros
necesitamos llevar a la tia esa a otro lugar donde podamos hacer lo que
nos salga de los cojones, y ese sitio ideal sería el taller de tu padre,
podemos liar la grande allí los cuatro con estas dos putas, qué opinas?".
- "Pero tío yo con la chavala esta voy
de guay, me gusta, y vosotros lo que pretendéis es violarlas, y eso es
algo muy chungo colega, se te está yendo demasiado la olla, podríamos tener
problemas".
- "Anda ya, no digas tonterías, estas
putas no se atreverán a delatarnos, ya nos encargaremos de eso, les
meteremos tanto miedo en el cuerpo que ni se les ocurrirá denunciarnos".
- "Joder es que...".
- "Carlos por favor, esta oportunidad
no la podemos desperdiciar, ven un segundo que vas a fliparlo, acompáñame
donde está Francis y la chica, venga vamos ven conmigo".
Conseguí convencerlo, pero me dijo
que antes se iba a echar un pelotazo, que estaba muerto de sed. Era un
riesgo que nos vieran allí mucho tiempo pero bueno, le dije que ok que se
echara el pelotazo pero rápido.
Y allí estaba Francis, tumbado en el
suelo con Fátima y dándole un morreo mientras le pajeaba el coño.
- "Ya no hace falta ponerle nada en la
boca a esta puta, parece que ha comprendido que esto va en serio, y ha
dejado de llorar,creo que incluso está empezando a disfrutar la guarra
esta", nos dijo.
Carlos se quedó alucinado al ver como
teníamos allí a esa chica totálmente desnuda y con ese par de tetazas.
- "¿Qué te parece la zorra Carlos?",
le dije.
- "Ufff... pues que menudas tetas
tiene..y vaya chochazo,depiladito...me encantan así".
- "Jeje, entonces te la vas a follar
con nosotros no? recogemos y nos vamos al taller de tu padre entonces?".
- "Esto.... yo me la follaría pero es
que he quedado con la otra y además...".
- "Que sí tio! que a la otra tambien
te la vas a follar! nos vamos a follar a estas dos putas todo lo que nos
de la gana!! te lo he dicho antes, solo necesitamos un buen sitio,como el
taller de tu viejo!".
Se quedó pensativo durante unos
instantes.
- "Un momento", dijo Francis.
- "Déjame un momento el vaso Carlos".
Carlos le pasó el vaso de tubo y
Francis comenzó a echarle el liquido por encima de las ingles y el coño.
- "¿Has probado alguna vez un coño con
sabor a whisky, Carlos? ven acércate, observa su coñazo de cerca y métele
un lametón, es delicioso colega!".
Animé a Carlos a que lo hiciera y
comenzó a mamarle el coño, al principio despacito pero cada vez lo hacía
con más ansia. Aproveché ese momento para volver a preguntarle si nos
ibamos con las dos zorras al taller. Por suerte, esta vez contestó
afirmativamente:
- "Ok, pero venga nos tenemos que ir ya, esta gente van a salir del agua, como se enteren de algo la hemos
cagado".
- "Si, claro venga vamos a pegarnos el
piro. Pero oye, entonces a la chavala esa la vas a avisar o no?".
Justo en ese momento, una voz
femenina pronunciaba su nombre, la chica había salido del agua y lo
estaba buscando. Junto a ella venía nuestro otro colega, Sergio.
- "Mírala ahí la tienes compi, venga vámonos, nos vemos en la puerta del garage, que espere el que llegue
primero".
El
mago empalmado.
[LEER
PARTE SIGUIENTE]