.:: OTROS RELATOS ::.

  "Putas adolescentes (1)".

 

 Me encontraba solo aquella mañana. Perdida hasta la camisa en aquella sesión de pocker y endeudado con aquellos tiburones. No tenía de donde sacar para pagarles y veía muy negro mi futuro. Toda la vida he vivido de las mujeres y no sabría hacer otra cosa. Una cara bonita con un ideal pelo rubio y unos grandes ojos azules, acompañada de un cuerpo atlético y sin grasa, me hacían irresistible ante ellas. Ante un White Label doble, aquellos eran mis pensamientos. Decidí que lo mas conveniente era desaparecer.

Pero hacerlo solo, y eso excluía a la guarra que me servía de sustento y que de vieja ya malamente podía pagar mi púa, y sería solo una carga para moverme. No es que fuese tan vieja, pero el tanto lucir tetas sin sujetador, tanto alcohol, tanta coca, etc, se había cobrado su tributo. Con 42 años mantenía algún atractivo, pero estaba en las últimas y era cosa de buscar carne fresca. Con algo de tiempo no me costaría encontrar otras jóvenes que ganasen más, pero no tenía ese tiempo.

Así pues, decidí desaparecer con lo puesto y mi agenda, inseparable de mí e imprescindible, dejando una nota a la vieja guarra en la que le prometía volver en un par de semanas. Nunca se sabe y me gusta dejar las puertas abiertas por si acaso, además de que así me aseguraba que no cambiaría el código de su tarjeta hasta darse cuenta de que no volvería, lo cual me dejaba un tiempo para tirar de ella.

Pero¿Adonde ir?Telefoneé a varios conocidos, viejos amigos y demás, de otras ciudades. Ninguno se encontraba en condiciones de acogerme, o simplemente pasaban y ya empezaba a desesperar. En eso apareció mi angel salvador en forma de un viejo amigo de la mili. Fue una intensa amistad entonces y no habíamos vuelto a vernos en 15 años. Le conté lo sucedido a mi manera, añadiendo que me iba a vivir con mi hermana, que quedaba en Málaga, allado de Córdoba, donde él vivía. Quedamos en vernos. Lo mío es el don de gentes. De unas copas en el bar, pasamos a otras y se mostró encantado invitó a quedarme unos días en su casa ya que no tenía prisa, para revivir un poco aquellos días. Salimos del bar y allí nos dirigimos.

Me presento a su mujer, hembra hermosa y muy simpática, con la cual congenié enseguida, aunque la verdad es que siempre lo hago con las mujeres guapas. Su sonrisa era encantadora e iluminaba un rostro idealmente enmarcado por una melena rojiza, pero lo que realmente resaltaba en ella eran sus enormes tetas bajo aquella blusa floreada. Continuamos, en el salón, ahora los tres, ante una copa de coñac. En mi cabeza ya había germinado la idea de ponerle los cuernos a mi amigo, y dejaba volar mi imaginación pensando en un encuentro a solas, cuando alguien mas llegó.

Se trataba de su hija mayor, Laura, de casi 14 años, aunque le faltaban algunos días aún. Y ¡vaya con la niña¡!Eso si era un belleza ¡Toda una belleza española de largo cabello negro ondulado, y oscuros ojos almendrados, preciosa. Pequeñita, pero con un par de melones de impresión a su edad y un tipo muy bonito. Me la presentaron y enseguida me quedó obvio que le hacía tilín:Es la reacción que suelo causar en las mujeres. Sin que se percataran sus padres pero procurando que ella si, me quedé mirando sus tetas, lo que le causó un profundo rubor, aunque sonrió halagada. De repente se encendía una luz;aquella chica podía ser justo lo que necesitaba.

En los siguientes días, me fui haciendo con ella. La niña solo tenía ojos para mí y comía en mi mano. Conocí a su amiga, Mónica. Una rubia de impresión, realmente bella y de su misma edad, hija de gallegos, con ese aire del norte tan especial y encantador. Una cara angelical, con grandes ojos azules y un precioso pelo rubio, cortado tipo boina, y peinado con la raya en medio. Mucho menos pecho que Laura, aunque mucho mas bonito también. Si bien las de aquella eran grandes y muy bien formadas y duras por su edad, las de esta eran dos peritas deliciosas y vibrantes, y conste que hasta ahora solo hablo de lo que se adivinaba por sobre la ropa. Era mas alta y eso sí, con un culo de fábula que se marcaba a través de sus vaqueros. Por mas que las dos fueran muy bellas, en un concurso se lo llevaría de calle Mónica.

El caso es que intime con ellas. Ese fin de semana salieron con la excusa de pasarlo en casa de una amiga, cuando realmente habían quedado conmigo. Les prometí dos días en casa de un amigo en la montaña, enseñándolas a montar a caballo. Nos encontrábamos en Córdoba y este tenía sus negocios en Málaga, su chalet cerca de aquélla. A su padre le dije que me iba a casa de mi hermana ya.

En realidad mi amigo era un viejo empresario de la prostitución, y aunque no estuvo de acuerdo en recibirme en su casa en un principio(no es hombre de hacer favores gratis, y siempre busca al hacerlos que sea con alguien a quien pueda cobrárselos algún día)se prestó encantado cuando le comenté lo que tenía en proyecto. Sabía que podía contar con él para que no delatase a los tiburones donde me encontraba, caso dudoso de que los conociera, pues tenían sus negocios lejos de aquella ciudad.

Una vez allí, las fui picando. Alternativamente, iba prestabdo mas atención a una que a la otra, encendiendo sus celos. Soy un maestro en el tema y se como conseguir que cualquier mujer acabé deseosa de caer en mis brazos y sea ella misma la que se ofrezca deseosa, suplicante. En las niñas despertó una fuerte rivalidad que amenazaba con enemistarlas. Verme mas cerca de la otra suponía en ellas furibundas miradas hacia la otra, y mostrarse mas cariñosa conmigo.

Así, iban tonteando para aventajar a su rival, hasta llegar a insinuarse muy descaradamente. Es increíble el instinto de las hembras. Incluso sin ninguna experiencia. les dicta como deben comportarse para excitar a un macho:En una de las ocasiones, Mónica me preguntó por el aseo. Le indiqué donde estaba y, al pasar junto a mí, le dí una palmada en el culo. Una pícara sonrisa de triunfo asomó en su cara, mientras saltaban chispas de los ojos de Laura. Desde ese momento, esta no hacía mas que ponerme su culo. Sabía que no debía ceder y tocarlo entonces, con lo que la niña se fue recalentando, rabiosa por dentro. No podía ocultarlo y Mónica sonreía victoriosa.

Fuimos entonces a montar. Raimundo, que así se llamaba mi amigo, nos ensilló una llegua. Monté delante y Mónica detrás. No dejábamos de tontear y Laura parecía a punto de llorar. Luego le tocó a esta. En un momento dado, decidimos cambier, ella delante y yo detrás. Era sencillo y no había mucho peligro. Con una cuerda larag, Raimundo guiaba el caballo que daba vueltas a su alrededor. Me agarré entonces a sus tetas. Dio un supiro.

-Hay que agarrarse bien-le susurré al oído_pero si estás mas comoda de otra manera, me agarro a otro sitio.

-¡No, no... no¡-Se apresuró a decir-No quiero que te sueltes.

Ahora la sonrisa era suya mientras aprendía a galopar, mientras Mónica, muerta de envidia, esperaba su turno. En una hora que duró mas o menos, les metí mano por todos sitios a las dos, ante la sonrisa d Raimundo que veía que nuestros planes funcionaban.

Oscureció y nos fuimos a cenar.

-Así no podeis sentaros a la mesa. Ducharos y cambiaros, arriba teneis ropa y maquillaje.

La ropa podeis imaginaros, como era. A traves de un espejo tipo los que tu puedes ver a los que hay a la otra cara, pero estos solo el reflejo, que Raimundo tenía puesto en su dormitorio que daba al de ellas, pudimos ver la escena.

Que fácilmente manipulables podemos ser las personas, es incereible. En el armario había cantidad de ropa de las putas de Raimundo que pasaban por su casa. Ya podis imaginaros la ropa. Probaran lo que probaran, era demasiado fuerte para ellas, que no se atrevían a ponerse aquello. Finalmente Mónica, mas decidida, optó por un top blanco, que marcaba perfectamente sus jóvenes tetas.

-¡Tía¡-Exclamó su amiga escandalizada-¿Así vas a bajar?

-De alguna manera hay que hacerlo¿no?

Dicho esto, comenzó a probarse unas mallas. Laura no se hizo esperar demasiado. Viendo como se vestía su amiga, temió verse en desventaja ante ella y rápidamente olvidó su temor para buscar algo mas provocativo. Y luego aquella otra vez quiso provocar más. Y luego esta. Decidimos dejarlas entonces.

Finalmente bajaron hechas un verdadero par de putones. Laura vestía una camisita. Realmente, comenzaban a perder todos sus reparos y a comportarse solo como hembras en celo. Laura vestía una ajustada camisa blanca, algo transparente, sin sujetador claro, y a través de la cual se veían sus oscuros pezones. desabrochados varios botones hasta crear un vertiginoso escote, acompañado de una falda negra cortísima, de vuelo.

Mónica a su vez, vestía un short vaquero muy cortito también otra camisa negra, que parecía había sido objeto de encarnizada disputa entre ellas, quedándose con ella finalmente, la que primero la había visto, y que caía sobre el short, cubriéndolo. Esta no era ajustada como aquellas, pero era totalmente transparente, y a través de la cual aparecían aquellas divinas tetitas desnudas, en todo su esplendor. No me había equivocado al adivinarlas tan bellas tras aquellas camisetas que usaba habitualmente. Estaban realmente preciosas maquilladas y Mónica en particular, parecía una diosa del amor.

-¡Vaya, que guapas estan las dos putitas¡-Exclamó Raimundo sentado conmigo a la mesa-Parece que esta noche tienes trabajo Luis.

Reimos y ellas tambien lo hicieron, aunque timidamente. Conseguimos emborracharlas un poquito con vino durante lacena y champagne después. Terminada la cena, saqué tabaco y le ofrecí a Raimundo, que aceptó. No así ellas, ante lo cual me molesté. Les hice entender que fumar es algo tremendamente atractivo para los hombres si se hace con clase. En realidad, mi auténtica intención era desbaratar todos sus antiguos valores, para propiciar la ruptura con su entorno y acercarlas mas a mí. Aceptarón. Parece que les gustó el humo el Winston, y desde ese momento pasaron a ser chimeneas

-Realmente lo tengo difícil-observé en un momento dado-No se con cual quedarme. Acercaos-Se colocaron una a cada lado-¿Tú que dices Raimundo?Esta tiene unas tetas increíbles, enormes, mira... -diciendo eso cogí una de sus tetas con la manos, por sobre la camisa, sobándola. La niñase dejaba hacer-La otra las tiene mas pequeñitas, pero son irresistibles-Ahora toqué una de las de Mónica-Pero es que esta además tiene un culo realmente definitivo. Date la vuelta. Mira. Ahota le toqué el culo-¿Qué te parece?

-No se... realmente la rubia esta de muerte y tiene un culo como he visto pocos. Pero la morena tiene una cara de zorra increíble y deber ser lo más en la cama.

A todo esto ellas permanecían impasiblesmientras eran juzgadas crudamente. En su interior se que la tensión era terrible, esperando ser la elegida.

-¿Sabeis lo que os digo?Creo que aún no habéis conocido un hombre de verdad, y aunque así fuera, soy lo suficiente macho como para hacerme cargo de las dos. -Ahora quedaron un tanto extrañadas-No se por cual decidirme. Así pues, os vais a venir las dos esta noche a mi cama, y allí me convencereis de cual es la mejor. La que me decepcione será la que se caiga.

Dicho y hecho, no hubo pegas, aunque si miradas de odio entre ellas!Como disfrutaba con la situación¡Estaba claro que había nacido para ello. Me tumbe en la cama y se tendieron una a cada lado. semiincorporadas. Sus tetas quedaban a la altura dfe mi cara!Que maravilla¡No podía quitar los ojos de aquel par de peritas de Mónica, tan deliciosas... de vez en cuando eran los enormes melones de Laura los que llamaban mi atención. Su tamaño, tan bonitas y en su sitio... eratodo un espectáculo. Pero mi vista volvía invariablemente a las tetas de Mónica, a aquellas obra suprema de la naturaleza.

Agarré su culo y lo sobé con ansia. Me moría de ganas de disfrutar de él. Laura, envidiosa, se sacó una teta y me puso el pezón en la boca. Toqué su culo también entonces. La rubia, al sentir que perdía la iniciativa, sacó una de las suyas a la vez. Ahora, sus tetas luchaban una contra la otra por la posesión de mi boca, con lo cual mi cara quedaba entre una maravillosa masa de tetas entre la cual a ningún hombre le disgustaría morir ahogado. En esta lucha, debían permanecer muy cerca.

Percatándome de ello, las agarré por la nuca y acerqué sus rostros. Estaba claro lo que quería. Mónica dudó, pero no así Laura. Saboéndose por detrás en mi predilección a causa del impresionante cuerpo de su amiga, a pesar de que el suyo también era muy, muy bonito, sabía que tenía que lanzarse para nivelar la balanza. Sin pensárselo dos veces, besó los labios de su amiga, introduciendo la lengua en su boca. En un instante, se estaban besando con auténtica pasión, enredando sus lenguas, intercambiando salivas. Ninguna quería quedar rezagada con respecto a la otra.

Entonces fue cuando comenzó aquello realmente. Ambas querían demostrar lo que valían, y realmente era mucho en ambos casos. Comenzaron a tocárselas tetas, a comérselas., sin olvidarse de acariciar mi paquete también.

-Ven aquí-Le dije a Mónica, que era a la que mas ganas le tenía, haciéndola colocarse sobre mí-Quítame la camisa con la boca-Uno a uno, como una experta devoradora de hombres, fue desabrochando los botones con aquella boca de labios carnosos. Una vez abierta, comenzamos a morrearnos con pasión. Ella me acariciaba el pecho y yo a ella el culo. Mientras, me había sacado la polla del pantalón y Laura me la mamaba como una experta. No me importaba dejar ver mi predilección por Mónica. Eso contribuía poderosamente a aumentar elcelo de la morena en su tarea.

En un momento, estábamos los tres casi desnudos. Yo en bolas, Laura solo con su camisa desabrochada y Mónica con la suya abrochada. Sus tetas vistas a través de la tela transparente tenían un encanto especial. Fue entonces cuando quise colocar a Laura en posición para follármela. Por un momento se cortó (en breve sabría que ambas eran vírgenes momento que aprovechó Monica para tenderse abierta de piernas en la cama. Su coñito era delicioso, tan rubio, tan ofrecido... Apoyándome sobre ella, la penetré.

-Con cuidado... -comenzó a decir, pero ya era tarde. Noté su himen al romperse a la vez que un hay surgía de sus labios, acompañado de una lágrima. Mi bonita polla de 20 ctms, debía doler realmente en un coño no invadido jamás por ningún rabo de macho. Laura mientras contemplaba desesperada como había desaprovechado su oportunidad de ser la primera en ofrecerme su virginidad aquella noche. Se la veía iracunda y pensativa.

-¿Te duele?

-Un poco. Hazlo con cuidado por favor.

En pocos minutos la niña había olvidado todo dolor y suspiraba de placer, pidiendo mas, mientras sus jugos manaban como un manantial. La saqué y me corrí sobre sus tetas. Laura vió entonces su oportunidad de reivindicarse como mujer de cama y se lanzó sobre las tetas de su amiga a lamer mi semen. Realmente me gusto aquello. Me excitó ver tanto vicio en una niña de 13 años todavía, tanto que volví a trempar. Ahora su culo quedaba en pompa ante mí.

La agarré por las caderas y me dispuse a ensartarla. Pero para entonces quedaba claro que la criatura no solo buscaba impresionarme, sino que le gustaba realmente aquello, por el ansia con que sorbía mi yeta de aquellas tetas, y los movimientos con que acompañaba aquel sorber, que no me dejaban enfilar su agujero. Alnotarlo, se quedó quieta para favorecer mi labor. Agachó la cabeza y elevó el culo todo lo que pudo. Ladeo un poco la cara para hablar.

-¿Quieres metérmela por el culo?

Aquello si que me pilló por sorpresa. Era obvio que la jovencita sabía lo que le gustaba a los hombres y que estaba dispuesta a entregarse a fondo en esta batalla por el macho. Dudé un poco al verla tan pequeñita, aquel diminuto agujerito. No se porque, me lo imaginaba rasgándose, sangrando desgarrado. Podía complicare el tema si la niña se asustaba y se empeñaba en ir a un hospital¿qué iba a explicar entonces?

-Vamos, métemela si quieres, sin miedo.

Aquella niña era terriblemente excitante. Me levanté para ir a por un bote de vaselina.

-¿Dónde vas?

-Por vaselina

-¿Para que?

-¿Para lubricarte el culo?

-¿Y eso?

-Para dilatarlo, te dolerá menos.

-Déjalo, métemela así ¿no quieres sentir como entra por mi culito apretado?

-¿Lo has hecho alguna vez?

-No, tu vas a ser el primero. En todo. Y quiero notarte, sentirte. No quiero que nada quede suavizado, ni el dolor ni el placer. Vamos, rómpeme el culo.

Me latían las sienes con fuerza de deseo!que viciosa era aquella niña¡Fui a penetrarla con un dedo, pero meneo su culo y preguntó dulcemente, con una sonrisa;

-¿Qué haces?

-Acostumbrártelo un poco antes.

Soltó una risita.

-No hace falta. Métemela ya.

-Pero... así, sin dilatar ni nada... de dolerá mucho.

-Mejor. Quiero recordar este momento para siempre. Rómpeme el culo, pártemelo. Métemela hasta el fondo, de un golpe.

Creo que podría haberme corrido oyendo aquello tan solo. Tomando posición tras ella, coloqué mi champiñón en su ojete. Estaba en extasis, como si me hubiera fumado un canuto de marihuana superfuerte.

-Vamos, de un golpe, hasta el fondo.

Diciendo esto, hundió su cara en el coño de su amiga, comiéndoselo con deleite. De un solo golpe de riñones, hundí mi polla hasta los cojones. La niña soltó un grito que debío oirse en Kms a la redonda. Su cara aparecía ahora bañada en lágrimas.

-¿La saco?-pregunté alarmado.

-¡¡¡No... ¡¡¡No la saques por favor. Fóllame. Fóllame el culo con fuerza. Vamos, pártemelo en dos.

Comencé a follármela entonces a lo bestia. Era consciente de que el dolor que estaba soportando era atroz, pero lo aguantaba estoicamente y no paraba de pedirme que siguiera, que le diera mas fuerte todavía. Y todo para demostrarme lo zorra que podía ser. Aquello me sacaba de mis casillas y solo pensaba en follármela lo mas brutalmente posible, causándole todo el dolor que pudiera. Intuir su dolor me excitaba hasta sacarme de quicio. deliraba de placer sádico.

Al poco tiempo, era ella la que deliraba de placer. No paraba de gritar lo que le encantaba mi polla en su culo, abriéndose paso en sus entrañas. Me corrí soltando bufidos, llenando su culo de leche. No quería que se la sacara del culo y pedía mas, pero por ley natural, mi cipote se desinchó, por lo que quedo bastante ansiosa, a pesar de haberse corrido a gusto. No es que aquellas chicas fueran multiorgásmicas, es que eran de un orgasmo contínuo y permanente, inodoro en el caso de Mónica y fuertemente oloroso en el de Laura, aunque no desagradable. Cada uno tenía su encanto, sin que pudiera decir cual me gustaba más. El olor del flujo de Mónica era como todo en ella, suave y sensual. El de Laura en cambio era salvaje y penetrante, terriblemente excitante.

Mónica entonces, continuando tumbada boca arriba, hizo colocarse a su amiga en cuclillas, sobre su cara, su ojete a un plamo de su boca abierta.

-Esta leche es mía. Vamos, suéltala.

Laura apretó entonces y unos gases escaparon en primerlugar, como es fácilque ocurra despés deuna buena enculada, A Mónica no le importó y no apartó la boca. A continuación, un cuajarón de esperma cayó directamente en su boca, que lo recibió golosa. Después un segundo algo menos abundante. Después del tercero, fue ella que tuvo que ir a buscar elsemen al culo de su amiga, hurgando con su lengua.

A continuación quedamos los tres tendidos en la cama, una a cada uno de mis lados. Nos besábamos con pasión, me restregaban sus tetas por la cara y se fundían en increíbles bollos. Para aquellas alturas, ambas me resultaban ya igualmente atractivas, aunque debo admitir que cada vez que miraba a Mónica, su cuerpo, su cara bellísima, parecía "enamorarme" un poco de ella. Laura lo notaba, pero tampoco le importaba mucho ya. Sabía que se había ganado mi aceptación y que me resultaba muy atractiva, que no la iba a dejar fuera. Por otro lado, parecía haber dejado rienda suelta a una bisexualidad no reconocida, igual que su amiga. con lo cual intuían todo lo que podríamos llegar a gozar juntos. Sabía que, si bien ella era muy bella, su amiga lo era aún más Pero eso ya no era problema. Sabía que en la cama era tan buena como ella y, además, ahora podía disfrutar ese cuerpo que tanto había deseado en secreto, deseo que había escondido tras un mal disimulado sentimiento de envidia. Por su parte Mónica, también había suspirado mucho tiempo por gozar del precioso cuerpo de la morena.

-A ver si esta zorra me supera en esto-desafió con una pícara sonrisa y un brillo muy especial en los ojos. La rubia también sonrió con complicidad. Cogiendo sus enormes tetas con ambas manos, Laura comenzó a hacerme una fabulosa cubana, acompañadas a intervalos por sus lamidas y mamadas. Mónica y yo nos fundimos entonces en un desesperado morreo, devorando nuestras bocas con ansia, mientras yo acariciaba aquellas increíbles tetas suyas.

Terminé corriéndome con todo lo que me quedaba en la cara de Laura. Durante un rato al menos, debería descansar para reponerme. Además, el sueño comenzaba a dar sus señales. Mónica pareció adivinarlo.

-No te preocupes-me dijo con una deslumbrante sonrisa-Pero no olvides que mi culo espera también mañana.

Dicho esto, bajó hasta la altura de su amiga y comenzó a besarse con ella, lamiendo el semen de su cara, que se repartían entre las dos.

A la mañana siguiente, Raimundo nos despertó temprano para desayunar. Cuando nos reunimos abajo, habían dos personas de visita, sentados a la mesa. Una puta de uno de los clubs de Raimundo, una negra Nigeriana impresionante de veintipocos años, y su chulo, un alemán guapísimo. Ya nos conocíamos de antes. Les presenté a las niñas, que solo vestían sus camisas y tanga.

-Son preciosas-comentó Lucía-¿Cuántos años teneis?-añadió con curiosidad morbosa. Las niñas se cortaron un poco.

-Esta morenita cumplirá pronto 14-Contestó Raimundo que llegaba hasta la mesa, tocándole una teta-aunque parezca mentira al ver estas tetas. Esta rubita tan guapa es algo mas joven-Tocó entonces una teta de esta. Laura quedó un segundo sorprendida, delatando su gesto tal sorpresa. Mónica an cambio entendió instantáneamente que debía aceptar aquello como algo totalmente natural. Les quedaba claro que yo no era ningún santo y que para estar conmigo debían comportarse como unas auténticas guarras.

-Gracias por lo de guapa Raimundo, eres un sol-contestó levantándose y besándole en la mejilla.

-Anda guapa, a la chacha se le ha olvidado sacar la mermelada. Ve a lacocina y traela por favor.

Con una sonrisa, Mónica se prestó a obedecer. Al pasar por su lado, Raimundo le dio una palmada en el culo, sonriéndole ella con picardía.

-¡Vaya culo¡

-Desde luego que sí. Vaya un culo bonito y bien hecho-añadió Lucía.

-Mónica tiene un culo realmente precioso-observé yo-pero para culo tragón el de Laura¿Sabeis?Ayer se lo desvirgue y lo hice de un solo golpe, sin vaselina. Aguanto como toda una mujer, y luego disfrutó mucho¿verdad?

-Si, me encantó. Estoy deseando repetirlo. Me hizo sangre -una mezcla de rubor y orgullo afloraba a su rostro juvenil. -¡Como duele¡. -Diciendo esto se rascó el culo cómicamente. Todos reímos.

-Conociendo a Luis-observó Lucía-lo vicioso que es y el mabre que gasta, debió dolerte mucho.

-Fue fantástico. -Reímos de nuevo.

-¡Pero niña... ¡¿cómo eres tan puta con solo 13 años?-exclamó divertida Lucía, y reimos de nuevo con ganas.

-¿Qué tan vicioso eres Luis?-preguntó Mónica que volvía con la mermelada. Sonreí.

-Mucho.

-¿Si? Dime ¿qué te apetecería hacer ahora?

-¡Uuuuuuhhhhhhhhhhhhhhuuuuuuuuu... ¡-exclamaron todos. A la vez.

-No provoques a Luis niña-advirtió Klaus, el alemán. -Si lo haces no sabes a donde te puede llevar.

-Si, lo se por experiencia-Añadió Lucía-Una vez me hizo mamársela en un parque público, lleno de mujeres paseando los críos, viejos... !ja, ja, ja¡Fue fantástico, pero hubo que desaparecer antes de que llegara la policía.

Todos reímos de nuevo.

-¿Te gusta el exhibicionismo guapo?-Preguntó a la vez que, acercándose a mí y tomando mi barbilla con su mano, besaba mis labios. Yo asentí-Desde la cocina he oído como les contabas la forma en que le desvirgaste el culo a Laura-Continuó-¿Por qué en vez de contárselo no se lo enseñas?

Diciendo esto, se quitó el tanga, primero lo pasó por un pie y luego por el otro. Subiéndose a la mesa, se colocó a cuatro patas sobre ella, ofreciéndome su ojete.

-Vamos, encúlame. Enséñales a todos como rompiste el culo de Laura-Había un ansia de revancha no oculta en sus palabras. Era obvia su envidia hacia la enculada de su amiga. Me desnudé de cintura para abajo y me subí también a la mesa. Suerte que era fuerte y maciza. Agarrándola por las caderas, coloqué mi precioso y enorme glande contra su ojete. Raimundo, Klaus y sobre todo Lucía se inclinaron con morboso interés.

-Vamos, de un golpe, hasta el fondo. Como a ella.

De un golpe de riñones, enterré la totalidad de mi polla en su culo. El berrido que soltó fue desgarrador, las lágrimas invadieron su lindo rostro inmediatamente.

-¡Sacala¡-se asustó Lucía-La vas a matar.

-¡Ni se te ocurra¡-cortó ella intentando reir. Cogiendo la cara de Lucía, le estampo un beso en los labios y le dedico una sonrisa. -Vamos, dame fuerte... párteme en dos.

Allí, ante la mirada del resto, la enculé salvajemente. Al cabo de unos pocos minutos, gritaba de placer como una loca. Lucía se acariciaba ansiosa las tetas contemplándola escena, mientras su chulo le acariciaba el coño por sobre la falda. Raimundo se apretaba el paquete con la mano. Laura por su parte comprendía que no podía quedarse atrás, y tampoco lo deseaba. Desabrochando los botones de su camisa, dejó sus tetas fuera y comenzó a sobárselas a la vez hacía un dedo. Nadie latoco. Aún no estaba seguro de que estuvieran maduras para entregarse a otros, de que no les impactara demasiado y desandaran lo andado a causa de ello.

Cuando me corrí dentro de su culo, Laura le pidió que depositara el semen en su plato. A continuación, tomó una rebanada de pan de molde separando un pedazo, lo untó en él. Se lo llevó a la boca y lo comió, saboreándolo con deleite. Repitió hasta que no quedó nada, y luego lamío y penetró con su lengua el ojete de su amiga.

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