En
el salón Ernesto cogió a Helena de la cintura y la besó dulcemente, un
beso suave y agradable que Helena agradeció profundamente, Ernesto sin
prisas, muy despacio fue desnudando a Helena sin dejar de besarla ni un
solo momento, Helena no permanecía ociosa ella también fue desnudando a
Ernesto, según le quitó la camisa se quedó admirada del cuerpazo de él,
se notaba que Ernesto practicaba algún tipo de deporte, su cuerpo no
tenía ni una pizca de grasa, era puro músculo y muy bien trabajado, le
quitó el pantalón y al bajarle el calzoncillo Helena hipó de gusto.
Ernesto no tenía entre sus piernas
una polla, él tenía una obra de arte con las medidas justas tanto en
longitud como en diámetro era la polla con la que sueña toda mujer que
realmente disfruta haciendo el amor.
Ella sin poder evitarlo se agachó
la acarició suavemente con sus manos y de improviso se la metió a la
boca haciéndole una mamada fenomenal, Ernesto es de las personas que
disfrutan del amor haciendo disfrutar a su pareja por lo cual la cogió
dulcemente y la recostó sobre la mullida alfombra del salón, ella
viciosa volvió a tragarse la polla de Ernesto y él se apoderó del
coñito, ambos compusieron un 69 perfecto, los dos lamían y chupaban con
verdadero deleite.
Magdalena y Gerardo que habían
regresado al salón se sentaron en el suelo contemplando a la pareja,
ambos estaban como hipnotizados con la mirada fija en ellos, de
improviso la polla de Gerardo comenzó a elevarse como si de un mástil
de bandera se tratase, Magdalena que hacía rato tenía dos dedos metidos
dentro de su vagina con un gesto invitó a Gerardo el cual no se hizo de
rogar y ambos compusieron otro 69 perfecto.
Ernesto con su boca hizo que Helena
se corriera por dos veces entonces retiró delicadamente su polla de la
boca de Helena se posicionó sobre ella y se la fue metiendo suavemente
en su vagina hasta que sus cojones tocaron las nalgas de ella,
iniciaron un movimiento cadencioso y sincronizado sin prisa con
estocadas profundas pero delicadas saboreando todos los pliegues de sus
respectivos sexos y ambos simultáneamente entre gritos y gemidos
llegaron a la cúspide del amor perfecto, mientras Gerardo y Magdalena
volvían a tener otro orgasmo descomunal. Las dos parejas se quedaron
mirándose entre sí entre sonrisas de satisfacción.
¡Helena! Qué suerte tienes,
querida, tu cuñado es una maravilla. No sé de qué te quejas, o qué es
lo que hechas de menos querida, tu marido es algo fuera de serie.
¡¡Sí!! Y los dos lo sabemos pero nos encanta la variedad, al mismo
tiempo cada vez nos queremos más aunque suene a contradicción, después
de hacer el amor con otras personas nos compenetramos muchísimo más
entre nosotros mismos. Qué os parece si pasáis unos días con nosotros,
este barrio es muy tranquilo y aquí la gente nos aprecia, al mismo
tiempo eso permitirá que se enfríe un poco el ambiente que os rodea.
(Dijo Ernesto) Mejor será desaparecer lo antes posible de aquí, es
posible que la policía os interrogue a vosotros sobre lo acaecido en
Madrid, a estas alturas es posible que sepan quién se encontraba en el
piso esa noche. Tienes razón Gerardo, casi seguro que pasará por aquí
la policía, desde luego a nosotros no nos preocupa, tenemos la coartada
perfecta que además es la verdad.
Capítulo (VI): BARCELONA.
Nos despedimos de Ernesto y
Magdalena con la promesa de regresar a La Coruña en cuanto el problema
esté solucionado, se despidieron de nosotros con lágrimas en los ojos,
tomamos la ruta del Norte circulando por carreteras poco transitadas,
no teníamos prisa y queríamos evitar en lo posible un encuentro con la
policía.
A los tres días de salir de La
Coruña llegamos a Barcelona sin contratiempo de ningún tipo, de allí
fuimos a la localidad de Malgrat, nos alojamos en un pequeño hotelito
muy acogedor y Gerardo salió inmediatamente a realizar una serie de
indagaciones sobre las personas que andábamos buscando, cuando al cabo
de unas horas regresó al hotel me relató todo lo que había averiguado.
Los Sandoval habitaban en un chalet
a tres kilómetros del pueblo la mayor parte del año aunque solían
desplazarse a Madrid dos o tres días por semana, se comentó en el
pueblo lo del crimen de su piso en Madrid y sin embargo la policía a
ellos no les inculparon en absoluto, con respecto al día de los hechos,
pudieron justificar que aun estando ellos en el piso con unos amigos,
habían salido de Madrid antes de producirse el crimen dato que reveló
la autopsia, según la hora establecida por la misma al mismo tiempo que
moría Raúl, Sandoval y esposa volaban hacia Barcelona, el hecho de que
en el piso quedara gente estando ellos fuera parece ser algo habitual.
Este hecho a nosotros nos
sorprendió tremendamente, entonces si los Sandoval salieron de Madrid
antes de producirse el crimen ¿Quién se quedó en el piso con Raúl y
conmigo? ¿Quién asesinó a Raúl? Por otro lado los Sandoval eran
tremendamente apreciados en el pueblo, eran muy generosos y
participaban en todos los eventos del mismo, nosotros en principio no
sabíamos que hacer, después de meditarlo profundamente decidimos que al
siguiente día esperaríamos la salida de casa de Sandoval para a
continuación presentarnos ambos ante Alicia y ver su reacción.
Gerardo averiguó que Sandoval salía
habitualmente de casa sobre las 9 horas, a las 8,30 nos apostamos muy
cerca y en cuanto le vimos salir y alejarse con su coche, Gerardo y yo
llamamos a la puerta de su casa, a los dos minutos abrió la puerta la
propia Alicia.
¿Qué desean?
En cuanto se fijó en mí y me reconoció
palideció intensamente...
Pero... pero... ¿Tú que haces aquí? ¿Quién
es este señor? ¿Qué es lo que queréis?
Alicia hablaba atropelladamente sin
coordinar demasiado bien lo que decía estaba totalmente desconcertada,
le presenté a Gerardo como el hermano de Raúl y nos mandó pasar al
interior de la casa de inmediato, entonces hablé yo...
¿Que paso en vuestro piso de Madrid
Alicia? Tú sabes perfectamente que yo no pude asesinar a mi marido
drogada como estaba ¿Quién le asesinó Alicia? Helena, cuando mi marido
y yo escuchamos la noticia y al poco rato se presentó aquí la policía
no lo podíamos creer, la policía nos dijo que la portera te viera salir
sola sobre las 8 de la mañana del edificio y en una actitud muy
sospechosa, luego el cuchillo tenía tus huellas dactilares y en el piso
todo lo que había no decía nada por lo cual la policía quedó convencida
de que habías sido tú, pero la verdad es que mi marido y yo teníamos
serias dudas de que tú pudieras haberlo hecho no obstante no sabemos
absolutamente nada. ¿De quién fue la idea de drogarme? La idea fue de
tu marido, nos dijo que de no ser así no participarías y además fue él
quien te suministró la droga, mientras las dos estábamos en la cocina,
él preparó el vino que tú tomaste, luego mi marido se dio cuenta de que
se le había ido la mano, cuando nosotros nos marchamos, tú quedabas
profundamente dormida en nuestra cama, Raúl se enfrentó a mi marido y a
Jorge reclamándoles no sé qué dinero y mi marido muy enfadado decidió
marcharse, cuando salimos del piso eran las cinco de la mañana y en él
quedabais tú, Raúl, Jorge y Ana y no puedo decirte nada más, es todo lo
que sé.
En ese preciso momento entró en
casa Sandoval al mirarnos se quedó un poco sorprendido pero al
reconocerme al igual que su mujer palideció intensamente...
¿Alicia qué pasa? ¿Qué hacen
aquí? Cálmate, no pasa nada, Helena trata de averiguar qué pasó aquella
noche en nuestro piso y como tú y yo sospechábamos, ella no ha tenido
nada que ver con la muerte de su marido. Entonces... Jorge y Ana...
ahora que pienso desde la noche de marras no hemos vuelto a saber nada
de ellos ¿Serán ellos los culpables? Fuera quien fuese estoy dispuesta
a descubrirlo, no puedo permanecer con este cargo sobre mi conciencia y
huyendo constantemente de la policía.
Sandoval me ofreció su ayuda
incondicional, él y Gerardo se acercaron al pueblo y cancelaron la
habitación del hotel, hasta que de alguna forma el problema se aclare
viviría más o menos oculta en su casa. La policía ya no les molestaba
en absoluto por lo cual podía permanecer allí muy tranquila, lo que
menos podía sospechar la policía es que yo me encontrase en casa de
Sandoval. Alicia me cogió de la mano y me llevó a la cocina...
Ahora ya mas calmados dime Helena
¿Qué piensas de la experiencia del otro día? ¿Te parecen terribles las
inclinaciones sexuales que tenemos?
En pocas palabras relaté a Alicia
lo que habíamos hecho en esos días y quedó totalmente patidifusa, no se
podía creer que realmente pasara lo que le estaba relatando, cuando
terminé me abrazó tiernamente y al igual que la otra vez me besó en la
comisura de mis labios. Alicia, he de decirte algo, no soy lesbiana y
además esa inclinación la detesto. ¡¡¡Ha!!! No te preocupes, a mí me
pasa lo mismo, lo del beso es una costumbre mía que no significa nada,
a mí me encantan los hombres y... por cierto, tu cuñado está para
comerlo vivo ¿Abría algún problema sí yo... él? Ahora que está todo
bastante claro he de decirte que Gerardo no es mi cuñado, Gerardo es un
antiguo novio que yo tuve y es detective particular, con respecto a lo
que preguntas, a pesar de estar enamorado de mí me imagino que no, el
muy cabrito te come con los ojos. ¿Y ahora qué piensas de estas
experiencias? Te diré, en principio me parecía irracional, en mi cabeza
no entraba la idea de acostarme con otra persona que no fuera mi
marido, hoy me he dado cuenta que hay más personas en el mundo con las
cuales lo puedes pasar realmente bien.
Sandoval y Gerardo trazaron un plan
para tratar de descubrir si realmente los asesinos de Raúl fueron Jorge
y Ana para ello Sandoval que era un experto en cine prepararía una
película trucada en la cual sin demasiada definición pero lo bastante
convincente aparecería la orgía del piso de Madrid y donde al final de
la película podrían aparecer imágenes del crimen. Se diría que Sandoval
tenía cámaras ocultas en el piso y tenía por costumbre grabar todas las
orgías que allí se celebraban, como la policía ya había liberado el
piso, con el pretexto de limpiarlo al siguiente día él se iría a Madrid
para con una cámara tomar una serie de planos del mismo, con ellos
montaría la película.
Sandoval era un vivo y claro habría
que darle cierta veracidad a la película por lo cual proponía que
después de cenar se podría intentar rememorar ciertas escenas que
realmente ocurrieron ese día en Madrid, se refería claro está a las
escenas protagonizadas por él y yo misma y detalle curioso según él
decía eso yo notaba cierto cosquilleo y humedad en mi parte más íntima
al mismo tiempo me puse rojísima tanto que todos se echaron a reír.
¡Vaya Helena! (Me dice Alicia)
Parece como si fuera la primera vez. No sé qué me pasa pero no tiene
importancia, estoy de acuerdo, quiero aclarar este asunto lo antes
posible.
Después de cenar en el salón
principal que curiosamente tenía una mesa similar a la de Madrid
Sandoval montó una cámara y fue sacando planos según nosotros nos
intercambiábamos de sitio cambiando ropas peinados e incluso Alicia
tintes para el pelo, más tarde Sandoval cogería todo aquel conjunto de
planos y les iría dando forma hasta montar una película que podría
pasar por los hechos reales acaecidos en Madrid, cuando llegó el
momento de imitar la orgía y como en cierta forma la protagonista era
yo Sandoval colocó la cámara en posición fija para tomar realmente lo
mismo que ocurrió en Madrid pero esta vez con mi total complacencia y
con todos los sentidos.
Gerardo estaba como un poco apagado
y parecía desconcertado, mientras la cámara nos grababa a Sandoval y a
mí Alicia apareció ante Gerardo con una batita totalmente transparente
sin sujetador y con una tanguita que realmente no tapaba nada, lo que
se veía era para despertar a un muerto y Gerardo estaba muy vivo, según
la vio su pene se puso a mil y Alicia viciosa se echó sobre él
liberándolo de su encierro, se le quedó mirando embelesada y sin más se
lo metió en la boca chupándolo con verdadero deleite.
Sandoval rápidamente tomó unos
planos de la escena pues recordaba que era muy similar a la de Madrid
cuando Alicia le chupó el pene a Jorge nada más empezar la orgía, por
otro lado Gerardo al no vérsele la cara se podría confundir
perfectamente con Jorge, prácticamente tenían los mismos atributos.
Sandoval montó otra cámara en su
habitación, en cuanto la tuvo bien situada regresó y colocó la cámara
del salón enfocando nuevamente hacia él y Helena, seguidamente se
dedicó de lleno a ella y con todo el placer del mundo rememoró los
hechos de Madrid, metió la mano bajo la mesa y se dedicó a acariciar
suavemente los muslos de Helena, ella recordaba la vez anterior y su
cuerpo se electrizaba, abrió sus piernas para permitir que aquella mano
llegara a la meta que deseosa la esperaba con impaciencia, la mano
llegó y la yema de los dedos acariciaron aquella húmeda rajita sobre la
suave tela de las braguitas, luego hicieron la tela a un lado y se
introdujeron dentro de aquel ardiente túnel, Helena gemía suavemente,
su cuerpo vibraba y deseaba ardientemente aquellas caricias, ella bajó
su mano apoyándola sobre el gran bulto de Sandoval rogándole que la
poseyera ya, el gentilmente la cogió en sus brazos, con un pie giró
ligeramente el trípode de la cámara con el fin de que grabara lo que
estaba ocurriendo en ese momento entre su esposa y Gerardo.
Gerardo estaba de espaldas sobre el
piso y ella le cabalgaba desenfrenadamente, él tenía su cara metida
entre las tremendas tetas de Alicia por lo cual era irreconocible y sin
embargo salía en primer plano su polla entrando y saliendo a toda
velocidad del coño de aquella adorable hembra.
Sandoval con su dulce carga se
encaminó al dormitorio principal depositando a Helena sobre el lecho se
desnudó rápidamente, todo esto era ya recogido desde el principio por
la segunda cámara, al igual que la vez anterior Sandoval acarició con
su boca y lengua aquel precioso cuerpo que le volvía loco, Helena se
moría de gusto, las caricias de Sandoval eran sublimes, cuando su boca
y lengua se apoderaron de su clítoris, ella tuvo un orgasmo fantástico.
Al igual que la vez anterior
Sandoval se retrepó sobre el cuerpo de Helena y como si de un imán se
tratara su pene quedó encajado entre los labios de su vagina, sólo tuvo
que presionar ligeramente y éste comenzó a deslizarse por el interior
de aquel ardiente tubo, Helena cruzó sus piernas sobre las caderas de
Sandoval y comenzó a mover cadenciosamente sus caderas, Sandoval se
movía de una forma tal que daba la sensación de que en lugar de follar
tocaba el más fino de los instrumentos, su polla conseguía sacar las
más brillantes notas de las cuerdas interiores del coño de Helena, los
dos se coordinaron para prolongar hasta lo indecible aquel acto de amor
para estallar al unísono en un prolongado y profundo orgasmo que les
llevó al paroxismo, cuando se repusieron ambos se sonreían mutuamente
agradecidos por el placer que tan generosamente se habían
proporcionaron el uno al otro.
Sandoval apagó la cámara y los dos
se dirigieron al salón, Alicia y Gerardo hacía rato que les estaban
esperando, entre los cuatro se apañaron para montar todavía una serie
de tomas simulando un mayor número de personas haciendo de todo, más
tarde Sandoval se apañaría para darle forma a todo aquello.
Al siguiente día bastante temprano
salió Sandoval hacia Madrid, lo primero que hizo al llegar fue un
reconocimiento del estado del piso, todo estaba prácticamente igual,
sólo se notaba el paso de la policía por los registros y el polvo
esparcido para el reconocimiento de huellas dactilares, la gran mancha
de sangre seguía igual aunque totalmente reseca, Sandoval se dedicó
entonces a preparar el escenario, de una maleta sacó dos muñecos de
goma, los hinchó y a uno lo vistió con ropas de mujer, cuando terminó
tenía un tremendo parecido con Ana, al otro lo vistió con unas ropas
muy parecidas a las que portaba Raúl el día de su muerte, al finalizar
se fue al baño y comenzó a maquillarse.
Cuando terminó se miró satisfecho
en el espejo, se le podía confundir perfectamente con Jorge, montó la
cámara y comenzó a realizar tomas estratégicas según los lugares que
más le interesaban para dar la máxima veracidad a la película, el
montaje final fue la reconstrucción del asesinato, por la policía sabía
que sin lugar a dudas el apuñalamiento lo hizo una mujer por la
trayectoria, altura y profundidad de las cuchilladas, todas ellas dadas
por la espalda, Ana y Helena tenían la misma estatura y más o menos
tendrían la misma fuerza por lo que evidentemente la asesina parecía
ser Ana, Sandoval se imaginó una muy fuerte discusión entre Jorge y
Raúl, en un momento dado se aproximaría Ana por la espalda de Raúl
clavándole repetidamente el cuchillo.
Sandoval cogió el muñeco disfrazado
de Raúl y lo posicionó de pie en el lugar del crimen, situó a
continuación el muñeco disfrazado de Ana a su espalda, con cinta
adhesiva fijó un cuchillo en su mano derecha apoyando la punta sobre la
espalda del muñeco Raúl, preparó la cámara, esta se podía accionar con
un mando a distancia, se situó él a continuación con las manos del
muñeco Raúl en su cuello cogiendo él con las suyas al muñeco por los
antebrazos, hecho eso accionó la cámara dejó pasar un tiempo prudencial
y apagó otra vez la cámara.
De la maleta sacó una especie de
tinta roja y la vertió sobre la gran mancha de sangre situando el
muñeco Raúl tal y como había quedado, desnudó el muñeco Ana y lo
maquilló lo suficiente como para y entre sombras ser confundido con
Helena, le colocó el cuchillo en la mano y grabó la escena limpiando y
recogiendo todo a continuación.
Capítulo (VII): LA PELÍCULA.
Alicia y Helena el mismo día cuando
salió Sandoval hacia Madrid ellas se fueron a pasar el día fuera con el
fin de distraerse, a ambas les encantaba visitar y contemplar paisajes
y parajes solitarios, Rogelio les pidió le disculparan, decía que
estaba muy cansado y prefería quedarse en casa, a ambas les dio la risa
y Alicia le dijo... Descansa querido que te hará mucha falta, lo que
empezamos ayer no lo terminamos todavía. Desde luego Gerardo le hizo
caso, pasó todo el día comiendo y durmiendo, por la noche cuando ellas
regresaron él estaba hecho un toro.
A las 22,30 horas llegó Sandoval a
casa terriblemente cansado, dio las buenas noches a todo el mundo se
acostó y quedó profundamente dormido. Rogelio, Helena y Alicia estaban
en el salón viendo la TV, Rogelio estaba sentado entre las dos hermosas
hembras, el perfume que ambas desprendían le tenía enervado, a pesar de
las batallas libradas los días anteriores después del descanso y ocio
de todo el día de hoy estaba bastante inquieto y ellas lo intuyeron.
Ambas como impulsadas por un
resorte se levantaron, le dejaron solo y él quedó totalmente
desconcertado, al poco rato llegó Helena vistiendo una batita semi
transparente, sin sujetador, con las tetas agresivas y los pezones de
punta señalándole como si fueran puntas de dedos, se sentó a su lado
cruzándose de piernas como si no pasara nada, a los dos minutos llegó
Alicia que al ver a Helena le dio la risa...
Parece que las dos tuvimos la misma
idea ¡Gerardo! ¿No te dará un infarto verdad?
Gerardo se quedó alelado, si le
había impresionado Helena la walkiria Alicia le dejó helado la bata de
ella en realidad era una gasa y debajo no tenía puesto absolutamente
nada, estaba completamente desnuda y su cuerpo a través de la fina gasa
lucia descomunal, Gerardo durante un rato miró a una y luego a la otra
de pronto se levantó de un salto y tranquilamente salió del salón, las
dos hembras se quedaron mirando la una a la otra con ojos interrogantes
pero sin decir absolutamente nada, a los cinco minutos regresó, como
toda vestimenta lucia un Calzoncillo Calvin Klein tipo Bóxer de color
blanco y semi transparente donde su paquete de 23 centímetros lucía
esplendorosamente, ahí las dos se le quedaron mirando con los ojos como
platos, él muy ufano se dio una serie de vueltas por el salón luciendo
el palmito, las dos empezaron a reírse y Helena dice...
Venga payaso, ven y siéntate aquí a
nuestro lado, vas a saber lo que vale un peine. Cuidado con lo que
hacéis, igual lo considero un acoso sexual.
Los tres nos reímos. Gerardo
se sentó en medio de aquellos dos monumentos de mujer y podría sentirse
el hombre más dichoso del mundo, sin mediar palabra le quitó la gasa a
Alicia y se dedicó de lleno a sus tetas, las tenía deliciosas, mientras
Helena se metió en medio de las piernas de Gerardo, bajó ligeramente su
calzoncillo y liberó de su encierro el instrumento que estaba
ocultando, se dedicó a acariciarlo dulcemente con sus manos y la punta
de su lengua muy despacio lo recorría centímetro a centímetro.
Después de un buen rato entre ambas
tumbaron a Gerardo sobre la alfombra, Alicia se situó a horcajadas
sobre la cara del macho colocándole todo el coño en su boca mientras,
Helena cogió con sus manos el hermoso pene y también a horcajadas se lo
fue introduciendo poco a poco en su ardiente horno, al rato Alicia le
pidió cambio a Helena la cual le cambió de mala gana, se encontraba muy
a gusto, Gerardo estaba medio sofocado, con tanto coño en su boca casi
no podía respirar, entonces el cambio lo pidió él, colocó a las dos
hermosas hembras de rodillas, Alicia le rogó...
Querido, a mí métemela en el culo,
es mi debilidad y hace mucho tiempo que no pruebo una buena tranca por
ese conducto.
Gerardo no se hizo de rogar,
primero se la ensartó totalmente a Helena e introdujo dos de sus dedos
en el chocho de Alicia para impregnarlos con sus flujos vaginales, a
continuación se los introdujo en el culo con el fin de dilatárselo
convenientemente, ambas se retorcían de placer, en cuanto le provocó un
buen orgasmo a Helena cambió de hembra y agujero, quería correrse en el
culo de Alicia, ella tenía un culo fantástico, su polla se adaptaba a
él cómo un guante y por añadidura ella sabía utilizarlo de una forma
perfecta, su esfínter anal funcionaba al igual que un anillo elástico,
apretaba y soltaba la polla de Gerardo como si realmente la estuviera
chupando, al mismo tiempo ella movía las caderas como si fuera una
bailarina Turca, Gerardo comenzó a gemir y resoplar como un toro, en su
vida se había pegado un polvo semejante, Alicia con su culo era una
verdadera Diosa, Gerardo emitió un gemido sordo y comenzó a lanzar un
río de esperma en el interior de Alicia la cual al sentir el tremendo
calor que emitía empezó a correrse también entre alaridos de placer.
Los tres se quedaron dormidos sobre
la alfombra y así de esa guisa se los encontró por la mañana Sandoval
cuando se levantó, se les quedó mirando e inmediatamente su polla
reaccionó, Helena dormía plácidamente panza arriba, sus tetas apuntaban
al techo como dos obuses, tenía las piernas ligeramente separadas y los
labios de su vagina estaban ligeramente abiertos y apetecibles,
Sandoval separó un poquito más sus piernas y pasó su lengua suavemente
entre aquellos labios vaginales que eran como terciopelo, el clítoris
comenzó a estirarse y empezó a notarse el brillo de los primeros
flujos, él con su lengua acarició dulcemente aquel hermoso clítoris,
ella dio un respingo y se despertó, se quedó mirando a Sandoval y le
rogó...
Ven, fóllame por favor, estoy
ardiendo.
Él no se hizo de rogar, se colocó sobre ella
y la penetró a fondo, ella cruzó sus piernas sobre su espalda y
simultáneamente ambos comenzaron a moverse cadenciosamente, entre
suspiros y jadeos los dos llegaron a la cumbre del éxtasis entre los
aplausos y risas de Alicia y Gerardo que todavía estaban exhaustos del
polvazo anterior.
Después de desayunar Sandoval le pidió a
Gerardo le ayudase en la preparación de la película, necesitaba de él
su experiencia como detective. Los dos se encerraron en un cuarto que
Sandoval tenía preparado para realizar sus creaciones como buen
aficionado al cine.
Fue necesario llamarles para comer y en
cuanto terminaron volvieron a encerrarse de nuevo, salieron a las 7 de
la tarde con cara de satisfacción, nos llamaron y Sandoval montó la
cinta sobre un proyector comenzando el pase de la misma, de entrada
Alicia y yo nos quedamos con la boca abierta, realmente daba la
sensación de que había sido rodada en Madrid y pasando por alto lo poco
reconocibles que eran las caras de los participantes allí daba la
sensación de encontrarse el grupo al completo, según pasaba la cinta la
sensación de realidad era total, los planos estaban también escogidos
que no daba lugar a dudas, la apoteosis fue la reconstrucción del
asesinato, si realmente fue Ana la autora del crimen la película no le
dejaría lugar a dudas, parecía totalmente real.
Capítulo (VIII): EL DESENLACE.
Sandoval tenía un gran amigo en Barcelona
que era inspector de policía, le llamó y mantuvo una entrevista con él,
ese fin de semana el Señor Ángel Saavedra se personaría acompañado de
su esposa en Malgrat invitados por Sandoval. Este señor en principio
entraba dentro de los planes de Sandoval y Gerardo ellos lo tenían
planeado todo y le necesitaban por lo cual después de dudarlo bastante
decidieron exponerme, contárselo todo y tratar de obtener su aprobación
y a ser posible ayuda, a mí cuando me dijeron que el invitado era un
policía me puse muy nerviosa, ellos trataron de calmarme y esperar los
acontecimientos.
Llegó el domingo y a las doce horas
llegaron a la residencia de los Sandoval el Sr. Ángel Saavedra y su
esposa Carmen, era un matrimonio más bien joven, él tendría sobre 43
años y Carmen bastante menos, ella tenía 29, no tenía un cuerpo tan
espectacular como Helena y Alicia pero tampoco tenía mucho que
envidiarlas, sus pechos aunque más bien pequeños se notaban duros y
firmes el vientre lo tenía totalmente plano, las caderas redondas y un
culo espectacular, sus piernas largas y muy torneadas, total una mujer
que no tenía desperdicio alguno si además al conjunto le sumaba un
rostro muy agradable, Ángel era alto y atlético, un buen ejemplar de
macho.
Cuando nos presentaron en principio
Sandoval omitió mi verdadero nombre, Ángel se me quedó mirando
fijamente, me di cuenta que lo que realmente estaba mirando era mi
cuerpo no me reconoció en absoluto, tampoco se podía imaginar ni por
asomo que la asesina de Madrid estuviese en casa de su amigo. Después
de las presentaciones todos dimos un paseo antes de comer charlando un
poco de todo, después de comer ya tomando café y unas copas Sandoval
abordó el tema principal, me presentó a Ángel como quien era realmente,
este que estaba sentado dio un salto y se puso de pie como si le picase
una serpiente, pálido como un cadáver...
Pero... ¿Qué dices Sandoval?
¿Qué broma es esta? Siéntate Ángel, por favor, te ruego que te calmes y
me escuches con atención, después haces lo que tu conciencia te dicte
¿De acuerdo? ¡Bien! Procura ser muy claro, a partir de este momento
nuestra amistad está en juego.
Sandoval se le quedó mirando muy
serio y comenzó a relatar los hechos de Madrid desde el principio,
Ángel y Carmen sabían que Sandoval y Alicia eran un poquito raros pero
no tanto, ambos nos miraban alucinados. Sandoval continuó con el relato
sin inmutarse por la cara que ponían sus amigos, no obstante yo noté
como a Ángel empezaba a abultársele el pantalón aunque él trataba de
disimularlo como podía, sobre todo cuando relató de cómo me habían
drogado y lo que el mismo me había hecho, lo contó con pelos y señales,
relató a continuación las averiguaciones nuestras tanto en Madrid como
en La Coruña.
Ángel que estaba muy tenso empezó a
relajarse, su forma de verme era mucho más dulce, al finalizar el
relato Sandoval propuso visionar la película que había realizado, aún
siendo un montaje podría perfectamente ser la realidad de los hechos,
Ángel aceptó sin problema.
Sandoval preparó el proyector,
apagó las luces y comenzó a pasar la cinta, cuando finalizó Ángel
estaba totalmente congestionado, su erección era más que evidente pero
lo curioso es que Carmen no lo estaba menos, Ángel sobreponiéndose
preguntó cuál sería el plan, él también creía que realmente los
asesinos fueron Jorge y Ana y que podíamos contar con su ayuda
incondicional, Gerardo entonces explicó su idea...
Primero, la cinta original habría
que transformarla en formato vídeo y realizar varias copias.
Segundo, Helena sola se personará
en casa de Jorge y de entrada les pedirá protección como amigos que
eran de su marido, ante eso sería de suponer que le franquearan la
entrada sin problemas, ya dentro, ella les dirá crudamente que tiene
pruebas de que ellos fueron los asesinos de su marido y les mostrará
una de las cintas de vídeo. En el exterior muy cerca estarían ellos
apostados escuchando la conversación a través de un pequeño micrófono
que ella portará.
Tercero, es necesario que les
acompañen un par de policías de uniforme por lo que pudiera pasar y a
partir de ahí esperar los acontecimientos e intervenir según las
circunstancias.
Estudiaron los pros y los contras y
al final acordaron que Sandoval se seguiría encargando de la película y
su transformación en formato vídeo, Gerardo como no era conocido de
nadie, se desplazaría a las inmediaciones de la residencia de Jorge y
Ana con el fin de estudiar sus movimientos cotidianos, en cuanto
tuviese datos suficientes, se escogería el día adecuado para la
intervención, previo aviso a Ángel, que se acompañaría de los policías
de uniforme.
Estando todo el mundo de acuerdo
Ángel se dirige a Sandoval...
Por favor Sandoval ¿Quieres poner
la cinta otra vez? Creo que se me escapó algún detalle.
Todos nos dimos cuenta qué era lo
que se le había escapado, Sandoval colocó la cinta y bajó la luz, él
hacía mucho tiempo que le había echado el ojo a Carmen y pensó ¡Qué
diablos, esta es la mía! Por lo cual inmediatamente se sentó a su lado
y bastante pegado a ella, Carmen le miró y le dirigió una sonrisa
encantadora, parecía que la cosa marchaba bien. Los demás más o menos
estábamos emparejados no sé si por casualidad o a propósito, estábamos
Ángel, yo, Gerardo, Alicia, Carmen y Sandoval.
Según se inició la película Ángel
no perdió el tiempo, parecía que ya nada le importaba, él tenía una
idea fija y ésta era que tenía que follarme por lo cual sin mediar
palabra su mano se introdujo de inmediato entre mis muslos
acariciándolos suavemente, yo abrí las piernas para facilitarle la
labor, en el otro lado como si se hubieran puesto de acuerdo Sandoval
hizo exactamente lo mismo con Carmen que muy roja se le quedó mirando
alternativamente a él y a su marido, entonces ella se fijó dónde tenía
metida la mano su marido y sin pensar en consecuencias al igual que yo
se abrió totalmente de piernas, se notaba que estaba ardiendo, Gerardo
y Alicia como veteranos ya no sentían corte de ningún tipo, Alicia
tenía su cabeza sobre el regazo de Gerardo y le mamaba la polla con
verdadero deleite.
Carmen al ver aquello se puso más
caliente todavía si es que eso era posible, Sandoval en esos momentos
le estaba acariciando la rajita sobre las braguitas y ella que ya no
podía más levantó el culo, metió sus manos bajo la falda y se las
arrancó de un golpe, Sandoval que aprovechó el movimiento para sacar
fuera su hermosa polla la cogió de la cintura y la sentó suavemente
sobre su regazo, Carmen suspiró de satisfacción al sentir aquel enorme
pedazo de carne y músculo en su interior, Sandoval que había metido sus
manos bajo su suéter amasaba suavemente las pequeñas pero preciosas
tetas de Carmen sobre el sujetador.
Ángel estaba tan desesperado que en
un santiamén me desnudó y se desnudó totalmente, me tumbó en el suelo
sobre la alfombra y me clavó con verdadero ímpetu, estaba desesperado,
sus manos acariciaban todo lo que encontraban a su paso mientras
bombeaba a un ritmo frenético, yo con mis piernas lo sujeté de la
espalda y con mi culo y caderas traté de controlar sus movimientos para
que no se corriera todavía, él es una persona muy inteligente y
enseguida se dio cuenta, frenó en su ímpetu y empezó a follarme con
verdadera maestría, sus estocadas entonces empezaron a ser largas y
profundas, con sensibilidad, con su boca me acariciaba los pezones que
los tenía totalmente erizados, por mi cuerpo empezaron a recorrer
ramalazos de corriente eléctrica y él en un golpe rotundo, potente y
profundo, lanzó un sonoro gemido acompañado de mis grititos de placer
llegando ambos a la cumbre del paraíso simultáneamente.
Gerardo y Alicia eran increíbles,
ellos dos se lo montaban divinamente parecía que se conocieran de toda
la vida por lo bien que se compenetraban, Gerardo simplemente se quitó
el pantalón y calzoncillo, Alicia solamente las bragas se colocó de
rodillas sobre el asiento del sofá y Gerardo de pie por atrás la tenía
enculada a tope, no se movían en absoluto, ella le estaba chupando la
polla con su esfínter anal, se notaba por las ligeras vibraciones que
emitían sus nalgas.
Sandoval llevaba tanto tiempo
deseando a Carmen que ahora que por fin la tenía quería disfrutarla a
tope, la desnudó poco a poco mientras la follaba sentada sobre su
regazo, en cuanto la desnudó totalmente la tomó en sus brazos y la
depositó en el suelo en un rincón del salón, él se acostó a su lado, su
boca y lengua iniciaron un recorrido lentísimo sobre el cuerpo de ella
desde las orejas hasta los dedos de los pies, en el recorrido inverso
se paró considerablemente acariciando los muslos de ella, los tenía
tersos y muy suaves, sus manos no paraban ni un momento y por fin su
boca se apoderó de la sabrosa fuente de placer.
Carmen tenía un coño con labios
gordezuelos con una suave curva de cierre sobre su rajita y un monte de
Venus no demasiado poblado pero con una distribución de pelo suave y
muy uniforme, con los dedos separó ligeramente aquellos labios
gordezuelos y su lengua inició un recorrido enervante por el interior
de aquella vagina que él tanto deseaba, Carmen al sentir aquella
maravillosa caricia en su parte más íntima se electrizó pero no era de
las que permanecían ociosas, se giró rápidamente sobre su espalda
situando su cabeza a la altura del pene, lo cogió con sus dos manos y
comenzó a friccionarlo delicadamente al mismo tiempo lo acariciaba con
sus labios y lengua.
Los dos acompasaron sus movimientos
y las caderas de uno transmitían las señales al otro como si de
mensajes telegráficos se tratara, cuando él cogió con sus labios y
lengua el clítoris de ella, ella engulló totalmente el pene chupándolo
con deleite, ambos simultáneamente comenzaron a mover sus respectivos
sexos de una forma desenfrenada inundando con sus jugos sus respectivas
bocas, Sandoval se giró rápidamente y la besó apasionadamente situó su
pene que para nada se había bajado en la entrada de la vagina de ella y
comenzó a penetrarla lentamente, ella abrió sus carnosos muslos y elevó
su culo para recibir aquella delicia de pene en lo más profundo de su
empapada gruta iniciaron ambos un movimiento cadencioso que les llevó a
un segundo e impresionante orgasmo entre gritos de placer de ambos,
Ángel mirando con la boca abierta a su mujer exclamó...
¡Quién lo diría! ¡Parecía frígida!
Creo que a partir de hoy cambiaran un montón de cosas y todo gracias a
vosotros queridos amigos. Ya ves lo que nosotros hacemos para romper la
monotonía (Dice Sandoval) a partir de ahora los dos tenéis un hueco en
nuestro escogido grupo.
Ángel y Carmen se quedaron
mirándose un rato y de pronto comenzaron a reírse, Carmen dice...
Él no sé, yo sí me uno, esto es una
maravilla, no podía creer que realmente se podía disfrutar tanto del
sexo. ¡Joder! Esto lo haremos los dos juntitos y de seguro que después
lo aprovecharemos mucho más, a partir de hoy sé que el sexo será para
ambos totalmente distinto (Dijo Ángel)
Al siguiente día lunes, Gerardo se
encaminó a la residencia de Jorge y Ana, dedicándose muy discretamente
a vigilar todos sus movimientos, el lugar donde vivían facilitaba su
labor puesto que era una zona aislada y semi boscosa, se armó de unos
bocadillos, cerveza, prismáticos más block y lápiz y se dedicó a anotar
todos los movimientos de la casa que no eran muchos. Por lo que se
constató al cabo de tres días de vigilancia intensiva, Ana salía de
casa sobre las 9 de la mañana para realizar la compra del día (lo hacía
personalmente) Regresando a las 10,30 con una señora de mediana edad
que se supone realizaba la limpieza de la casa, a las 12,30 salían las
dos regresando Ana media hora más tarde. Jorge salía a las 8 y
regresaba a las 17 horas aproximadamente, esto se repitió exactamente
los tres días, comunicado a Ángel este dijo que era preferible seguir
toda la semana con la vigilancia y si el lunes y martes de la próxima
semana los movimientos eran repetitivos el miércoles se llevaría a cabo
la acción.
Sandoval ya tenía las cintas
preparadas y Ángel se ocupó del equipo electrónico de vigilancia
acústica. El miércoles a medio día se personó Ángel en Malgrat en casa
de Sandoval, comimos y luego procedió a instalarme el micrófono y darme
una serie de instrucciones sobre cuál debería ser mi comportamiento,
estaba muy preocupado por mí, él me había tomado verdadero afecto.
A las 17,30 horas llegamos a las
inmediaciones de la casa de Jorge en un lugar oculto dejamos el coche y
yo me dirigí sola hacia la casa, ellos (Gerardo, Ángel y dos policías)
Dieron un rodeo y se situaron en la parte trasera de la casa, un lugar
donde eran invisibles desde la misma y lo bastante cerca como para
escuchar perfectamente lo que allí dentro se hablara. Helena llegó a la
puerta de la casa e hizo sonar el timbre, al cabo de unos segundos
Jorge abrió la puerta, se me quedó mirando inquisitivamente y de pronto
palideció hasta la raíz del pelo, me había reconocido...
Pero... ¿Tú qué haces aquí? ¿Cómo
me has localizado? Es una larga historia, parece que maté a mi marido
aunque yo no me acuerdo, en aquella noche fatídica donde me drogaron
algo pasó entre mi marido y yo y lo maté, conseguí despistar a la
policía y a ti te localicé en el PC de mi marido donde descubrí que
erais amigos y vengo a pedir vuestra ayuda.
Ana estaba detrás de Jorge
escuchando atentamente y salió al exterior evidentemente a ver si había
alguien más, no vio a nadie, Jorge estaba más calmado y Ana le hizo una
seña casi imperceptible, Jorge me mandó pasar muy amablemente al
interior de la casa, me guiaron hasta el salón y Ana me pidió que les
contara lo que sabía de lo acontecido aquella noche en el piso de
Sandoval...
Todo lo que queréis saber está en
esta cinta ¿La queréis ver?...
Ellos me miraron interrogantes y
bastante pálidos...
¿De dónde sacaste esta cinta? (Dijo
Jorge) Por casualidad antes de salir corriendo del piso vi un vídeo
encendido y me fijé en una cámara que estaba instalada cerca del techo
oculta entre unas cortinas, sin saber muy bien él porque la saqué del
vídeo y me la llevé.
Ana muy enérgicamente ordenó a
Jorge colocar la cinta en el vídeo para comprobar su contenido, parecía
ser ella quien mandaba en esa casa, Jorge la colocó y evidentemente la
parte erótica no les interesó en absoluto, desde luego se creyeron a
pies juntillas que los participantes eran los de la noche de marras.
Ángel y uno de los policías de uniforme habían conseguido penetrar en
la casa por la parte trasera al piso superior y Gerardo con el otro
policía habían entrado por la puerta de la cocina que se encontraba en
la parte baja y en un lateral de la casa, por casualidad esa puerta se
encontraba abierta. Ángel con una grabadora recogía absolutamente todo
lo que en el salón se hablaba.
Cuando la cinta llegó al momento
del crimen no sé de donde la sacó pero Ana portaba en su mano derecha
una pistola con la que me estaba apuntando, Jorge al verla palideció...
¡Ana! Pero... ¿Qué pretendes hacer?
¿Es que también vas a matarla a ella? Tú eres un inútil, fuiste lo
bastante estúpido como para incluir al idiota del marido de ésta en el
negocio, cuando trató de chantajearnos he tenido que matarle ¿Qué
quieres, que la dejemos libre y se lo cuente todo a la policía?
¿Pretendes que nos metan a los dos en la cárcel?
Ángel y el policía de uniforme
habían bajado las escaleras pistola en mano y con mucho sigilo Ángel
estaba situado a las espaldas de Ana, apoyó el cañón de la pistola en
su cabeza y...
Me temo querida que los dos
pasareis una larga temporada a la sombra.
CONCLUSIÓN.
Helena quedó totalmente libre de
cargos y a los tres meses se casó con Gerardo, ni que decir tiene que a
la boda asistió el grupo al completo incluidos los nuevos fichajes
Ángel y Carmen los cuales eran el matrimonio más feliz del mudo. Ángel
al conocer a las otras féminas se relamía de gusto, el hombre se había
convertido en un obseso sexual y Carmen andaba con las bragas mojadas
constantemente. Realmente eran un matrimonio fantástico.
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