.:: OTROS RELATOS ::.

  "Exquisito incesto (4)".

 

 Me vestí con una blusa de seda roja sin sostén y un pantalón de mezclilla ajustadísimo, me resaltaba muy bien mi culo, sin antes no dejar de ponerme una tanga color verde que se encajaba rico en mi culo. Nuevamente mi hijo se excito al verme vestida así y su bulto se marcaba perfectamente en su pantalón.

Salimos directo a una discotheque, el tipo de la entrada no apartó la vista de mis tetas y pezones los cuales se notaban bien a través de la tela, era guapo pero no para follar con él.

Al entrar me desilusioné, no había hombre solos, como era lógico y a esas horas de la noche ya había más que nada parejas, varios de esos hombres volteaban a verme ya sea cuando estaba sentada o bailando y mi hijo soñado por llevar a una putita caliente para exhibirla con la demás gente.

Pensé que esa noche no tendría acción más que con mi hijo, y cuando pensaba pedirle que saliéramos de ese lugar para follar con él, ya que me moría de ganas de sentir un pene dentro de mí, en eso, se acercó a nuestra mesa un hombre, joven muy guapo y de muy buen cuerpo, seguramente trabajado por el gimnasio, como de 32 años, bien vestido y elegante, nos saludo y pidió permiso de acompañarnos en nuestra mesa.

Cómo están, se la están pasando bien.

Muy bien y tú, le pregunté al mismo tiempo que le tomaba la pierna a mi hijo para aprobar a ese hombre como nuestra posible victima.

Me llamo Hugo, desde hace rato los he visto y me llamaron la atención.

Yo soy Pilar y él Juan, dime por qué te llamamos la atención.

Lo que pasa es que todos aquí nos hemos quedado viéndolos, se ven muy contentos y excitados por la forma en que bailan. Y tenía razón yo me movía sexy al bailar, y besar a mi hijo.

Gracias... pero veo que vienes bien acompañado. Ya lo habíamos visto con una mujer muy guapa, delgada si mucho cuerpo y extranjera que había entrado al tocador.

Sí conocí a Sahara en la playa.

Y qué amigo buscas algo de acción. Mi hijo directo y sin dar más rodeos le preguntó, ya que le encantó la idea de volver a tener un encuentro con otra pareja.

Vaya creo que pensamos en lo mismo, pero ella no ha querido un encuentro con otra pareja.

Lástima amigo, tu amiga se ve muy linda. - Dije yo mientras me mordía el labio para aprobar un posible encuentro los cuatro.

No se va a poder pero si ustedes desean díganme dónde y cuándo nos podemos ver.

Nuevamente le tomé la pierna a mi hijo y levemente con mi mano se la apreté, como señal de aprobación de aquel joven.

O.k. dijo mi hijo, mañana nos vemos en la playa del hotel en el que estamos, como a las 2 p.m., nos buscas y ahí vemos si pasa algo.

Espero que se la sigan pasando bien, son una bonita pareja y me gustaría, si lo desean, que mañana pasemos un bonito momento... qué les parece...

Claro, que nos encantaría. Mi hijo le contestó.

Quedamos de acuerdo, se despidió de mi hijo y a mi me dio un beso en la mejilla tocándome sensualmente mi hombro.

Creo que ya tenía acción él para esa noche y creo que prefirió mejor estar con nosotros al siguiente día.

Te gustó el cabrón verdad Pili.

Se ve bien, yo creo que debemos esperarlo mañana, a ver qué sorpresa nos tiene.

La noche continuo y nuestros cuerpos calientes nos pedían a gritos follar rico, así que decidimos regresar al hotel, tristes por no encontrar acción esa noche, pero mi hijo se encargó de que olvidara todo, ya que me folló riquísimo esa noche. Nos amábamos, de verdad parecíamos una pareja de recién casados, llenos de lujuria y amor.

Dame por el culo amor, destrózame.

Pili siempre, toda la vida te voy a dar por el culo amor.

Siiiiiiiiii... Me lo metió riquísimo y me martilló el culo tanto que después de unos minutos le pedí que me lo sacara, rápidamente entré al baño y defeque sacando toda la mierda que pedía a gritos salir, mi hijo entró al baño y limpiándose la mierda de su pene y lavándose, yo ahí sentada me tragué toda esa hermosa verga rica hasta que me llenó de su deliciosa leche.

El semen me escurría por la boca, fue demasiado semen que me inyectó, lo tomé de la cabeza y lo jalé hacia mí y lo besé, mezclando nuestros jugos en ese beso.

Te gustó amor, el sabor de tu semen, te gustó.

La verdad me encantó este beso Pili, fue diferente, no digo que me gustó el semen pero no esta mal, es la primera vez que lo pruebo.

Lo ves amor en la locura uno hace lo que nunca imagina.

Sí pero no sé, tal vez me anime algún día, a mamar un pene de algún hombre.

Me limpié el culo, lo tomé de la mano, ahora teníamos que hablar muy seriamente.

Siéntate Juan quiero decirte unas palabras amor.

Dime Pili.

Hijo creo que hemos llegado muy lejos y no me arrepiento, desde ahora sé que no podré dejar de follar rico contigo, pero también tienes que tener en cuenta que no siempre será contigo.

Lo se Pili, tienes que recuperar todo el tiempo perdido que pasaste con mi padre.

Qué bueno que pienses así, además algo muy importante, cuando participemos en tríos como el que podemos pasar mañana u otro día, algunas pequeñas orgías, en fin, cuando queramos follar rico, debemos de estar de acuerdo los dos y consultarlo con tiempo, nada de sorpresas amor.

No te preocupes Pili.

Lo que pasa es que no quiero que un día llegues a casa con algún amigo o amiga y pienses que así nada más folle con ellos.

Como crees Pili, todo será con tu consentimiento, además no llevaría a ningún amigo mío si es que tu no me lo pides.

Y sin tu consentimiento yo no lo haré amor, yo también te lo preguntare, cuando desee follar con otras personas, sola o junto contigo te lo consultaré, y algo muy importante, seré tuya siempre, para todo el tiempo que desees, pero cuando conozcas a alguien muy especial y quieras formalizar tu relación, todo terminará entre nosotros.

No amor eso no me lo pidas.

Hijo, por primera ves desde nuestras folladas lo llamé así. Así son las cosas, no quiero que te pase lo mismo que a mí, cuando después de follar como loco con quien tú quieras encuentres a una chica con la que te desees casar, y follarás con ella por amor, un amor más grande que hacia mí y con eso yo ni nadie podrá competir.

Pero si te amo Pili.

Lo sé y yo también, por eso te lo digo y quiero que prometamos que cuando eso suceda regresaremos a aquí, a pasar una semana, 15 días un mes, el tiempo que quieras, para despedirnos de toda esta locura, y nunca, nunca volveremos a follar, es por nuestro bien, yo voy a hacerme más vieja con el tiempo y cuando no te guste no quiero obligarte a tener relaciones por obligación, a demás yo también cuando te cases buscaré algún hombre con quien vivir mi vida, no quiero quedarme sola.

Tienes razón amor, es una promesa, una promesa de madre e hijo.

Gracias amor por comprenderme. Lo besé suavemente, nos abrazamos, besamos y nuevamente me metió su pene rico, gordo, me folló despacio, lentamente con amor, como si fuera la ultima follada, tuvimos un orgasmo riquísimo, no sacó su pene de mí, nos quedamos así, pasó el tiempo y nos quedamos profundamente dormidos, me sentía tranquila de este pacto aunque doloroso para los dos, pero necesario para él.

Al amanecer volví a hacer el ritual de mi tanga en la alberca del hotel, nuevamente sentía las miradas de los hombres, las mujeres, me criticaban más, yo creo que era envidia, cómo una mujer como yo me atrevía a vestir así, casi desnuda, con su culo grandes y tetas casi de fuera, acompañada de un joven que podría ser su hijo y claro no lo sabían pero sí lo era.

Cuando él me bronceaba el culo más de uno quiso estar en su lugar.

Desayunamos ligero, entré a la boutique del hotel y compré un conjunto de playa nuevo con una tanguita negra preciosa y un poco más grande que la que llevaba, subimos a la habitación, nos preparamos después de una buena follada en la regadera, me sentía excitada por saber qué pasaría esa tarde, me puse mi nuevo bikini y bajamos a la playa nuevamente, eran la 1:30 p.m.

Excitados nos recostamos en las camas de playa cubiertos por la sombra del paraguas que nos protegía del sol. Podía ver clara mente el pene semierecto de Juan, detrás de ese short de baño, no sé si a mi hijo le llamó la atención ese joven, con tantas locuras que hicimos con la pareja que follamos (Jaque y Jorge), sólo nos faltó que entre ellos dos se mamaran sus penes o hasta se follaran rico por el culo, no lo sé pero veía a mi hijo muy animado, y en espera deseosa al igual que yo de Hugo, nuestro nuevo y excitante amigo.

Pedimos al mesero una bebida para refrescarnos, le pedí a Juan que me bronceara, pusimos la toalla en la arena y cuando estaba boca abajo, y empezaba a broncear mis piernas, vi a lo lejos a Hugo, vestido de pantalón gris y playera blanca, a la luz del día se veía más guapo.

Broncéame el culo Juan. Le dije rápidamente, cuando Hugo llegó encontró a mi hijo untándome deliciosamente bronceador en mis nalgas, Juan no se había dado cuenta de su presencia.

Hola, cómo están, ya estoy aquí. Sonriente de encontrarnos en así volteamos los dos a verlo.

Hola bien. Le contesté mientras le daba el saludo de mano a mi hijo y se agachaba a darme un beso en la mejilla a mí.

Te ayudo Juan. Le preguntó a mi hijo y éste después de decirle que sí, le puso bronceador en sus manos, sin más preguntas estaba ya tocándome mis piernas y culo, los dos me excitaban con sus manos.

Hugo me desamarro el sostén de mi bikini y me bronceó mi espalda, y acercaba sus manos a mis senos que salían de mis costados, levanté mi hombro derecho y permití que con su mano me acariciara mi teta al mismo tiempo que le decía a los dos que nos fuéramos a la habitación, estaba ya muy caliente, no sé si nos vio la gente que estaba ahí pero no me importó, Juan anudó nuevamente el sostén de mi bikini.

Nos paramos y ellos dos a mi lado nos dirigimos a la habitación, pasamos por la alberca y mi hijo me tomó de la cintura (creo que quería demostrarle a Hugo y a la gente quién era mi hombre), yo le tomé la mano a Hugo, la gente nos vio pasar y tal vez más de uno pensó en que ahí iba esa putita lista para ser follada.

Al entrar a la habitación todo fue pasión, de inmediato y sensualmente teniendo de frente a Hugo me le acerqué y lo besé, él puso sus manos en mi culo, mi hijo se acercó por detrás mío y pude sentir su pene erecto empujándome hacia Hugo y sentir dos bellos penes aprisionarme deliciosamente.

Mmmmmmm... qué rico. Fue lo que dije cuando sentí esos ricos penes.

Y lo que te falta Pili. Contestó mi hijo al mismo tiempo que subía sus manos a mis tetas y retiraba el sostén del mi bikini mostrándole a Hugo las grandes tetas de mamá.

Hugo pasó su lengua sobre mi pezón izquierdo haciendo que se erectara de inmediato. Mi hijo seguía levantando mis flácidas tetas y pasó lo que ya suponía, Hugo después de morder suavemente mi pezón chupó como si se tratara de un pene el dedo índice de mi hijo, no supe cómo reaccionó él, si le gustó o no, pero no retiró sus manos de mis tetas, fue Hugo el que lo hizo repitiendo lo mismo con mi otra teta, después de morder mi pezón nuevamente le chupó el dedo a mi hijo, lo hizo de una manera tan sensual que creo sentí cómo creció más el pene de Juan, y estoy segura de que le gustó y aceptó al no retirar sus manos de mis senos, la caricia que le hacía Hugo. Hugo levantó su cara y me sonrió como diciéndome a Juan le gusto.

Aquí hace mucho calor Hugo déjame te desvisto. Le quité su playera mi hijo se puso de frente y también se la quité. Me agaché y le bajé su pantalón a Hugo, este se agachó al quedar sólo con su bóxer y le bajó lentamente a mi hijo su short de baño saltando su hermoso pene erecto como una piedra apuntando al cielo, gordo y con las venas bien marcadas.

Vaya verga tienes amigo, chica pero gorda como me gustan. Dijo Hugo al mismo tiempo que yo se la tocaba masturbándolo lentamente, mi hijo no sabía cómo reaccionar con lo que le dijo Hugo, sé que le gustaba pero no se movía ni decía nada, Hugo acompañó mi masturbada tocando también su pene, eso me encantó, sentir la mano de Hugo pegada a la mía masturbando a mi hijo.

Se levantó Hugo y le bajé su bóxer y ahí apareció un hermoso pene normal, ni muy grande ni gordo pero hermoso y totalmente depilado.

Vaya Hugo es lindo.

Les gusta, pronto sabrán lo que es capaz de hacer.

Te gusta Pili. Dijo mi hijo al mismo tiempo que pasaba mi lengua y lo mamaba con desesperación.

Tomé nuevamente el pene de Juan y lo masturbaba, mientras chupaba el pene de Hugo y cambiaba de posición ahora con mi hijo y masturbando a Hugo, los dos acariciaban al mismo tiempo mis tetas jalándome y pellizcando mis pezones.

Me levanté después de mamar rico esos dos penes un rato acomodando mi sostén nuevamente en su lugar y les indique que se sentarán. Ahí tenía a los dos sentados en la cama masturbándose mientras yo les bailaba sensualmente como lo hacen la chicas de un bar, rico y sensualmente me fui quitando mi bikini mostrándoles el cuerpo caliente que se follarían, en eso Hugo se fijó en el pene de mi hijo y lo tomó con sus manos.

De verdad Juan tu verga es hermosa.

Te gusta. Dijo nerviosamente excitado.

Sí eres afortunada Pilar teniendo para ti sola esta verga.

Sí lo sé, es un pedazo de carne riquísimo. Le dije mientras me acercaba a mi hijo y lo tranquilizaba ya que lo veía muy nervioso a pesar de que disfrutaba de la manera en que Hugo lo masturbaba, me agaché un poco y puse mis tetas a la altura de su cara, me las empezó a chupar riquísimo, mientras me acariciaba mi concha, ahora mi hijo había aceptado su bisexualidad, dejándose masturbar por un hombre joven, guapo, fuerte y con un pene riquísimo, mientras acariciaba a su madre.

Para tranquilizarlo más y que disfrutara sin remordimientos me separé de él, retiré la mano de Hugo y le chupé el pene probando su riquísimo jugo preseminal que salía de su pene como muestra de una excitación total. Yo no dejaba de masturbar a Hugo mientras me metía todo el pene de mi hijo en la boca, y cuando sentí que Hugo quería bajar a mamar el pene de mi hijo me levanté acostando bien a mi hijo en la cama, él se acomodó me puse encima de él y fui subiendo poco a poco para que su lengua chupara todo mi cuerpo, después de besarnos, siguieron mis tetas, mi ombligo, mi vientre y me detuve en mi concha, él de inmediato acarició mi culo y me metió riquísimo su lengua en mi concha.

En eso sentí cómo Juan se estremeció y con sus manos apretó mi culo al mismo tiempo que me jalaba hacia abajo chupando más fuerte mi concha, al voltear a ver Hugo el muy cabrón ya se la estaba mamando riquísimo, metiéndose todo esa gordo pene en su boca. Me di la vuelta, Hugo levantó su cara y nos besamos, ahora los dos compartimos el pene de Juan, mamándolo, chupándolo riquísimo, yo disfrutaba más ya que al mismo tiempo mi hijo me chupaba la concha riquísimo.

Como desesperados Hugo y yo lo masturbamos riquísimo y al fin salió disparado todo ese néctar mojándonos la cara, salpicando toda la cama, y nuestros cuerpos, se la dejamos limpia y brillante, lo había disfrutado, mi hijo disfrutó de la mamada de su madre junto a otro hombre mientras yo tenía mi primer orgasmo delicioso mojando su cara con mis jugos, era increíble, al terminar de limpiarle el pene seguía erecto no se había quedado flácido como en otras ocasiones después de un orgasmo, no sabía hasta dónde llegaríamos pero ese fue un maravilloso inicio.

Ahora era el turno de Hugo y poniéndome en cuatro patas le mamé su rico pene mientras mi hijo me metía su duro pene follandome riquísimo, me martillaba delicioso, empujando mi boca más y más dentro de ese pene, desde nuestra primera follada no me martillaba la concha así de fuerte, creo que su subconsciente le decía que era hombre que follara esa concha duro para demostrar su hombría que perdió al sentir tanto placer con la mamada de un hombre.

Ahí tuve un orgasmo delicioso, gritando de placer, Juan llenaba mi ser de semen, no aguanto más y terminó dentro de mí, aceleré mi mamada y probé al fin el semen de Hugo, sabía la verdad muy fuerte, pero no menos rico; como dije antes, me volví una adicta al semen y no desperdiciaba una sola gota de ese maravilloso néctar.

Vaya Hugo sí que me gustó nunca pensé que me vendría riquísimo sintiendo tu boca y la de Pili. Comentó mi hijo después de sacarme su pene chorreante de mi concha súper mojada de nuestros flujos.

La tienes muy bien Juan, los dos están muy ricos.

Bueno par de putitos y yo qué, no me van a follar rico o quieren que los deje solos. Dije en broma.

De inmediato Hugo se apodero de mis tetas. Mmmmmmm sí que sabía chupar este hombre, ya los tenía a los dos uno mamándome el culo y el otro besándome y mamándome todo mi cuerpo, ya no aguantaba más, quería que Hugo me follara rico. Vamos cabrón fóllame qué esperas. Le grité.

No lo pensó dos veces, me recosté en la cama y me metió su duro pene penetrándome rico de un sólo golpe, empezando a follarme de maravilla, mi hijo fue directo por la cámara y nos tomó una foto. Para el recuerdo Pili.

Cabrón siempre con eso, ven acércate a mí.

Seguía con su pene rico y duro no se le había bajado la calentura, me lo metí a la boca nuevamente, Hugo me daba un placer total, sabía bien lo que hacía, se agachó y chupaba mis tetas, con su mano me quitaba el pene de Juan y se lo mamaba rico y me lo ponía nuevamente en la boca, seguía follándome, acariciando y besando y repetía la mamada a mi hijo, mi orgasmo no se pudo evitar, ver cómo ese joven me follaba y mamaba el pene de mi hijo me encanto, en eso Juan nuevamente salpicó precioso su semen justo cuando Hugo lo tenía en su mano para volverlo a mamar, le salpicó toda la cara, me dediqué a limpiar todo ese semen con mi lengua y al terminar de limpiarle la cara besé a mi hijo para que probara nuevamente su propio semen, como invitándolo a que probara el semen de Hugo, él lo entendió, Juan se acostó a mi lado y Hugo me dejó de follar, subió hasta mi boca y me la metió toda, ahora me estaba follando pero por la boca.

Mi hijo a mi lado veía cómo mamá era follada deliciosamente por ese hermoso pene, con mi mano izquierda le tomé su pene y lo empecé a masturbar, estaba flácido, con mi mano derecha separé el vientre de Hugo para que mostrara el pene fuera de mi boca, lo tomé con mi mano y lo volvió a chupar, sin meter más que su cabeza roja e inflada, le apreté el pene a Juan, volteé a verlo y dirigí el pene a su cara, él subió su cuerpo acomodándose más cerca y al fin mi hijo lo probó.

Sé que es difícil de creer que una madre esté haciendo que su hijo se volviera bisexual, pero desde que empezó toda esta locura no sé qué me paso, desde que vi el pene de mi hijo cuando se masturbaba frente a la computadora me convertí en una puta, una puta insaciable, llena de placer y lujuria, y sí lo reconozco, me encantó ver a mi hijo convertirse poco a poco en bisexual, el morbo de ver cómo Hugo le mamaba el pene, ver cómo ese joven quería follarse a mi hijo, no sé si lo conseguiría, pero ahora sé una cosa, mi hijo y yo traspasamos la barrera del incesto, fuimos más allá, al compartir nuestras folladas con más personas, yo con mujeres y él ahora con hombres, soy una puta, no sé si haya en el mundo otra igual que yo, no lo dudo, pero la verdad me encantó y si viviera de nuevo lo volvería a hacer...

Fue maravilloso lo que sentí al ver cómo mi hijo abría su boca y sacaba primero su lengua y daba un lengüetazo a la cabeza de ese pene, una y otra vez lo hizo, empecé a sentir cómo su pene empezó a endurecer, en cada lengüetazo crecía más y más, para animarlo empecé a mamarlo yo, nuevamente se lo acerqué a su boca y se adueñó de él, se lo tragó por completo, se veía hermoso, cómo lo chupaba, no sé quién acabo primero, si Hugo o Juan, mi mano se llenó de semen cuando mi hijo soltó todo lo que tenía dentro, fue demasiado para él y vaya que lo disfrutó, recibió por primera vez un pene rico en su boca, y una acabada tremenda de semen de otro hombre, no me dejó ni una gota, sólo vi cómo para poder respirar retiró el pene de Hugo y un hilo de semen caía sobre su brazo y empezó a limpiarlo rico, me zafé como pude de ellos y como dije soy adicta al semen y quería probar el de mi hijo.

Al terminar quedamos rendidos, había pasado todo muy rápido, nos recostamos los tres, yo en medio de mis dos hombres bisexuales dormimos un rato, era nuestra ultimo día de pasión en Puerto Vallarta y lo habíamos sabido disfrutar.

Después de casi una hora por el movimiento que sentí me desperté, vi cómo mis dos hombres mutuamente se masturbaban atravesando sus brazos sobre mi cuerpo.

No paran verdad cabrones.

No Pili este Hugo me despertó al estarme masturbando.

Los dejé acariciar un rato y de verlos sentí la necesidad de volver a follar, me levanté y tomé el pene de mi hijo y me monté en él, subía y bajaba sin parar, Hugo se levantó, me ponía su pene para chuparlo, bajaba su cuerpo y se lo ponía a Juan para que hiciera lo mismo y así estuvimos un buen rato mientras mi hijo me metía sus dedos en mi culo.

Fóllame por el culo cabrón deja de estar de puto con mi hijo y fóllame. Grité exigiendo ese pene en mi culo y no se hizo esperar.

No hubo necesidad de lubricarme, estaba tan mojada y mi culo ya dilatado por los dedos de Juan, me lo fue metiendo con delicadeza poco a poco, ahora tenía dos penes dentro de mí, dándome duro, haciéndome acabar en un nuevo y magnífico orgasmo.

Quieres follarme por el culo Juan. Nos sorprendió la solicitud de Hugo. Sé que me deseas, sé que deseas follarme rico.

Nos quedamos viendo Juan y yo y pronto apareció una sonrisa en nuestro rostro, me despegué de mi hijo y él se puso detrás de Hugo, volteaba a verlos y mi hijo como me lo hacía a mí chupaba el culo de Juan para prepararlo.

Se fue al tocador y se embarró lubricante en todo el pene y en el culo de Hugo, le metió un dedo que hizo que me metiera más su pene en mi culo. Cómo me hubiera gustado ver cómo entraba el pene de mi hijo por primera vez en un culo de un hombre. La follada fue y así lo pienso lo mejor que he tenido, un hombre penetrándome de lo mejor por el culo y mi hijo a él, sólo me faltaría otro hombre dándome por delante, pero sé que será difícil y hasta ahora no ha vuelto a pasar.

Soltó su semen dentro de mí y sé que mi hijo también ya que con su grito me lo hizo saber. Estábamos destrozados tanto Hugo como yo, el culo nos dolía de placer, nuevamente nos recostamos en la cama y los tres reímos casi a carcajadas, de las porquerías que habíamos hecho.

Hugo le preguntó a mi hijo que si querría probar una follada en el culo y le contestó, que no estaba preparado, que ni él mismo sabía por qué participó de esta manera en la follada.

Nos metimos a bañar y no dejamos de acariciarnos, pero la verdad ninguno de los tres iba más allá de caricias entre los tres, estábamos tan cansados. Al salir de la ducha nos vestimos, me puse un pantalón y una playera, sin ponerme ropa interior.

Vamos a comer que me muero de hambre amores.

Sí vamos.

Bajamos al restaurante del hotel, comimos, platicamos de otros temas, y se fue, nos dejó su teléfono para otro posible encuentro, me dio un beso en la boca y a mi hijo le dio la mano diciéndole que tenía unas enormes ganas de follárselo, besarlo y amarlo como nunca y que cuando estuviera listo, y si así lo deseaba, quería ser el primero.

Lo vimos alejarse y nuevamente nos reímos.

Eres una puta Pili.

El puto eres tu cabrón, quien te viera follando así con un hombre.

Tú no te hagas, tú fuiste la que me animó a todo esto.

Pero te gustó no puedes negarlo.

Sí me encantó pero créeme no creo volver a repetirlo, si no después me va a gustar.

Reímos, estábamos felices y tristes porque mañana temprano regresamos a casa. Descansamos un rato en la alberca del hotel anocheció y caminamos tomados de la mano sobre la playa, nos amábamos y ese amor era infinito.

Ya en cuarto del hotel pedimos algo ligero de cenar y mi hijo me folló por última vez en ese viaje, pero lo hizo lentamente, con amor más que con pasión, fue hermoso cómo suavemente me llevó al orgasmo, sin prisas, como deseando que toda esta locura no terminara, nos quedamos dormidos y temprano de lo cansados que estábamos no follamos, fueron demasiadas folladas deliciosas que hasta las ganas de continuar se habían esfumado, salimos del hotel, tomamos el taxi que nos llevó al aeropuerto y regresamos a casa, mi siguiente paso estaba decidido. Divorciarme, así que debería idear un plan para conseguirlo.

 

Contactos reales con gente de tu ciudad:

[ PULSA AQUÍ PARA VER MÁS CONTACTOS Y REGISTRARTE GRATIS ]

 

 

La web de los cornudos

Sólo para adultos

   [Añadir a favoritos]

   [Recomendar esta web]

   [Envíanos tus fotos]

 

Muy Recomendado :