Tengo buen cuerpo a pesar de mi edad,
tengo 37 años y lo conservo porque hago mucho ejercicio, en mi vida nunca
hice el amor con un hombre, a los 17 años tuve una amiga la con la cual
pasé momentos inolvidables de placer ya que ella era lesbiana y gozábamos
cada vez que ella llegaba a la casa de mis padres a dormir, éramos
inseparables, yo pensé que también era lesbiana, con el tiempo hicimos lo
mismo con nuevas amigas lesbianas, la pasábamos muy bien, pero conocí a
Ramón un hombre que nunca se entero de mi atracción sexual y la verdad me
enamoré de él, nunca hice el amor con él hasta casarnos, según yo para
terminar con toda mi calentura y que fuera sólo suya hasta el día de
nuestra noche de bodas, fue un error fatal ya que lo acostumbré a hacer
el amor pocas veces, me casé muy joven a los 18 años, estaba maravillada
con ese hombre.
Al año tuvimos a nuestro único hijo
Juan, Ramón creció procesionalmente y vivimos muchos años entre lujos y
los placeres que da el dinero pero nuestra relación amorosa fracasó y si
mucho una vez al mes teníamos relaciones sexuales, pasé de ser una
caliente chica lesbiana a una frígida mujer y en estos días es un
verdadero milagro que el me haga el amor.
Cuando empezó Internet a expandirse
adquirimos una computadora para nuestro hijo, esto fue hace un año y él
descubrió muy pronto todo el sexo que se encuentra en él y se pasaba las
horas navegando, nosotros no sabíamos el por qué hasta que un día en el
cual no esperaba Juan mi hijo mi regreso, entré al estudio de la casa y
él se encontraba masturbándose, al abrir la puerta él no se dio cuenta y
yo no hice ningún ruido sólo me limité a observarlo y la verdad fue
maravilloso, tenía el pene muy rico, no muy grande, pero muy gordo al
igual que su padre lo tenía gordo pero el de él lo veía más carnoso, la
vista era maravillosa, no pude ver qué era lo que veía en la pantalla,
pero él lo estaba gozando.
Me sentí tan mal al estarlo espiando,
pero no podía dejar de admirarlo, sus gemidos me hacían excitar más y
pronto me empecé a calentar tremendamente, mis pezones saltaron duros y
mis pantaletas se humedecieron sin parar, fue en ese momento donde
recordé todas mis locuras de juventud y deseé tanto tener ese hermoso
mástil entre mis piernas, quería gozarlo y que me volviera hacer mujer,
pero era mi hijo y sólo sería una fantasía, en ese momento vi cómo soltó
chorros y chorros de semen los cuales no paraban de salir, fue
maravilloso ver a mi querido hijo gozar de esa manera, cómo deseé haber
sido yo la que con mis manos hiciera gozar de esa manera a mi hijo,
rápidamente cerré con cuidado la puerta y regresé a la puerta de entrada
y fingí regresar a casa, abrí y cerré con fuerza la puerta y grité mi
llegada, mi hijo me contestó desde el estudio, por un momento quise
entrar a él pero sabía que lo encontraría muy excitado y preocupado de
encontrarlo en ese estado y opté por subir a mi habitación, al subir le
grité que me ducharía él contestó que saldría a la calle.
Entré a mi habitación me desnudé
lentamente frente al espejo, mi corazón latía sin parar pude ver lo duro
de mis pezones, como en muchos años no estaban así y mis pantaletas qué
decir, estaban tan mojadas que sólo pensé en su pene dentro de mí, así
que me empecé a acariciar todo mi cuerpo, mis senos, mi culo, mi concha,
en segundos ya tenía dos dedos metidos en mi concha y me acariciaba el
culo todo esto imaginando que era el pene de Juan, tomé un aplicador de
toallas femeninas de ampolleta, me acosté y gozaba metiéndomelo hasta que
gemí del gusto de mi acabada.
Entré a la ducha y ahí tuve otro
orgasmo, salí me vestí y fui directo al cuarto de mi hijo, a pesar de que
una señora llega dos veces por semana a realizar la limpieza de la casa
mi hijo se negó desde un principio y prefirió hacerlo él mismo en ese
momento me enteré de la razón, ya había entrado muchas veces a su
habitación pero nunca a husmear, tenía posters de algunas actrices en
traje de baño pero nada fuera de lo normal, abrí su cajón y sólo encontré
sus bóxer, busqué más adentro y nada, fui hacia el closet y encontré una
caja con candado busqué por todos lados hasta que encontré la pequeña
llave, abrí el candado y me llevé una grata sorpresa, revistas
pornográficas, videos XXX, varias cajas de condones, en fin me di cuenta
de que mi hijo era un follador tremendo, por los condones supe que mi
hijo follaba con sus amigas, me imaginaba las locuras que tendrían los
videos y ardía en deseos de verlos, guardé todo sin antes dejar de ver un
momento esas riquísimas revistas, dejé todo en su lugar y me fui a mi
habitación a seguir masturbándome pensando en él, en 10 a más años no
había tenido tantos orgasmos como en ese día y mucho menos imaginándome
que sería por mi hijo.
Me volví a bañar y esperé a mi marido
y a mi hijo para comer, sólo encargué comida por teléfono ya que todo el
tiempo se me vino encima.
Llegó mi marido y después apareció mi
hijo, estaba nerviosa, no sabía si él se dio cuenta de que lo vi
masturbarse pero no lo creo porque actuaba muy natural, comimos y mi
marido regresó a trabajar, mi hijo dijo que saldría con unos amigos y yo
le pedí de favor que me enseñara a utilizar la computadora argumentando
que quería redactar todas mis recetas de cocina, pero en realidad quería
descubrir qué veía en esa computadora, ni siquiera entendía lo de
Internet, pero en fin me empezó a enseñar lo básico cómo manejar Windows,
Word, etc. y como buscar archivos, etc. traté de abrir archivos de él
pero estaban protegidos con contraseñas y no pude leerlos, lo demás eran
tareas, videos, fotografías de artistas, etc., al siguiente día me
prometió enseñarme el Internet.
Llegó la noche cenamos y aún me
sentía muy caliente intenté hacer el amor con mi marido pero éste estaba
muy cansado, le reclamé y discutimos le dije que necesitaba más de él,
que quería que me hiciera sentir mujer, que me estaba aburriendo esa vida
monótona que llevábamos, le reclamé le dije que él tal vez tenía un
amante, en fin, él tuvo que dormir en otra habitación.
Mi relación con mi marido era un
fracaso y por todo lo que pasó con mi hijo decidí gozar del sexo con
otros hombres, y así no tener que ver nada con mi hijo ya que no era
correcto.
El viernes cuando mi hijo se fue al
colegio fui directamente por los videos... dios era maravilloso, en uno
salían dos chicas jóvenes, muy bonitas y delgadas, besándose y
desnudándose, chupándose todo el cuerpo, un tipo se acercó a ellas de
inmediato lo despojaron de su ropa y le mamaron el enorme pene muy rico,
él se las folló como todo un maestro, lo que más me encantó fue cuando
les daba por el culo y cómo se tragaban su semen las dos, el video
continuó yo terminé masturbándome riquísimo mientras veía el video
deseando a mi hijo, y decidí cambiar el rumbo de mi vida tenía que follar
con mi hijo.
Me bañé y sólo me dejé mi bata de
baño esperando su regreso, cuando llegó le dije que me enseñara cómo
manejar el Internet, me explicó cómo entrar a páginas, cómo buscarlas,
etc. todo enfocado a recetas de cocina claro. No dejaba de mirarme la
abertura de mi bata que mostraba un poco mis senos y marcaba mis pezones
hinchados de placer, pude notar su erección y eso me encantó, había
excitado a mi hijo.
Cuando él se fue con sus amigos lo
primero que hice fue buscar la palabra "incesto"; y ahí encontré la
página de MorboCornudos, empecé a leer todos los relatos, las fotos, y
todo me encantó, comprendí por qué mi hijo se pasaba las horas conectado
a Internet.
Los relatos de incesto me dieron
valor e ideas de cómo follar con mi hijo y no dudé en hacer un plan para
lograrlo.
En la noche entré al estudio y mi
hijo estaba en la computadora no sé si veía una página de sexo pero se
asustó entré despacio y me senté en sus piernas y por fin pude sentir lo
duro de su pene ya que lo alcanzaba a rozar, estaba muy tenso, yo actué
natural y le dije que su papá tenía mucho trabajo y que quería salir a la
playa a pasar unos días, él me dijo que sería maravilloso, le di un beso
en la mejilla y le dije que lo arreglaría todo.
Hablé con mi marido y por su puesto
él dijo que iría sin nosotros, le dije que saldríamos el próximo jueves y
regresaríamos el domingo, fui a la habitación de mi hijo y cuando entré
el olor a semen era intenso, mi niño se había masturbado, llevaba sólo mi
bata de seda para dormir, mis pezones se marcaron en mi bata, él se dio
cuenta y no apartó su vista de ellos, me acerqué a su cama y me senté en
ella, mis nalgas sintieron entre las sabanas una revista, me imagino que
mi hijo estaba masturbándose con alguna revista pornográfica y no le dio
tiempo de guardarla, me dieron ganas de sacarla y descubrirlo para ver su
reacción pero no lo hice, preferí seguir con mi plan.
Le comuniqué que iríamos a la playa
ese jueves, que pidiera permiso en el colegio de faltar y que se
preparara para irnos, lo tomé de la mano y le di un beso en la mejilla
diciéndole que la pasaríamos muy bien, me encantó la forma que
disimuladamente me veía mis senos, me imaginaba su hermoso pene erecto
bajo las sabanas y por un momento estuve a punto de despojarlo de las
sabanas y chupárselo pero me contuve.
Al siguiente día fui a la agencia de
viajes, recordé que en el centro comercial había una tienda de ropa con
una señora mucho mayor que yo de la cual todas mis amigas decían que era
lesbiana y me pareció buena idea jugar un poco con ella, y recordar mis
tiempos de lesbiana, llegué a la tienda ya casi para la salida a la
comida, la señora se llama Martha y me dijo que estaba a punto de cerrar,
le comenté que era una urgencia ya que saldría de viaje, me acerqué a su
oído y le dije: Ayúdame ya que saldré con mi amante y quiero lucir bella
para él, le brillaron los ojos y despidió a sus empleadas, les dijo que
se fueran que ella me atendería.
Amiga tu sí que sabes convencer, me
dijo.
Lo que pasa es que es mi primera cita
con otro hombre y quiero excitarlo mucho.
No te preocupes querida yo te ayudo,
dime qué te gustaría, al mismo tiempo que cerraba la tienda.
No lo sé, quiero algo muy sexy, vamos
a ir a la playa y quiero tenerlo excitado todo el tiempo.
Mira tengo este vestido pruébatelo.
Entré al probador y dejé la puerta
abierta y me desnudé dentro poco a poco, ella no dejaba de mirarme quedé
sólo en bragas y me coloqué el vestido, me dijo que me quedaba muy bien y
era cierto tenía un escote en todo el pecho sólo me cubría mi senos y la
espalda estaba abierta y me llegaba sólo unos centímetros abajo de mis
nalgas, se acercó y me acomodó la parte de arriba alcanzando a rozar mi
pezón, guauu saltaron erguidos de inmediato...
Con este vestido querida levantas a
un muerto, sonreímos. Dices que vas a ir a la playa, pruébate este traje
de baño.
Nuevamente estaba desnuda me quité
las bragas, ella ya no disimulaba nada, me veía con lujuria y yo estaba
con mis pezones erectos y empezaba a humedecerme , era una tanga
minúscula apenas me cubría con un pequeño triangulo, todos mis vellos
salían disparados, el sostén apenas me tapaba con esos pequeños
triángulos mis pezones y mi culo se tragaba todo el delgado hilo dejando
al descubierto mis nalgas, me dijo que me diera la vuelta, lo hice
lentamente ella se acercó a acomodarme mi sostén para cubrir bien los
pezones rozándolos nuevamente, me sentía en la gloria, ella me dijo:
Amor con este traje no solo excitas a
un muerto, a cualquier mujer la dejas con ganas de comerte toda.
A cualquier mujer no creo, tendría
que ser lesbi o bisexual.
Tienes razón las demás te verían con
envidia, pero nosotras con admiración, de verdad te ves muy sexy, pero
tenemos que hacer algo con estos vellos, y guauuu me temblaron las
piernas ya que con su mano me acarició mis vellos...
Amor tienes que rasúratelos
(ciertamente no me rasuraba en varios meses y me salían muchos). Cuando
quieras te ayudo...
Me quede ahí parada sorprendida, mi
juego de excitarla me había ganado, ahora las dos estábamos muy
excitadas, me empezó a acariciar mi concha, solté un gemido el cual tapó
con un beso... tenía ya varios años de aquellos juegos juveniles con mis
amigas, pero ahora estaba besándome con una mujer que me había convertido
en bisexual, su beso fue húmedo, rico, pasaba su lengua junto a la mía.
Me acarició el culo, me chupó y mordió mis pezones, no dejaba de
acariciar mi conchita toda mojada, yo sólo seguía besándola y mis manos
fueron a parar a su culo ya flácido por la edad pero no menos rico y
excitante para mí.
No sé cómo pero ya estaba desnuda y
yo a ella ya le había quitado su vestido, tenía a una mujer en bragas
gozando con ella, sus senos le colgaban por la edad, pero su tamaño lo
compensaba ya que eran enormes con unos pezones grandísimos y oscuros,
unas bragas blancas y mas húmedas cada vez que le acariciaba, de
inmediato ella se agachó y me dio la mamada más rica en años, yo gemía,
le tomaba de la cabeza empujándola más hacia mí, le jalaba sus duros y
grandes pezones , ella subía y me seguía mordiendo mis senos y me besaba,
no tardé nada en tener un orgasmo delicioso, ella se levanto y me ofreció
sus senos comiéndomelos sin parar, le quité sus bragas, ahora era mi
turno y bajé a comerme toda su concha la cual chorreaba jugos riquísimos
por todo mi rostro, le metía mis dedos ella gritaba sin pena, dio un
salto cuando le metí un dedo en el culo, a la muy puta le gustaba, me
mojó toda al llegar a su orgasmo, me puso en cuatro patas y hundió su
boca en mi culo, metiéndome uno y hasta dos dedos en mi culo, me estaba
destrozando, tenía años que nadie me daba por el culo, me dolía tanto que
casi no podía soportarlo, me decía eres una puta cabrona, te gusta zorra,
te gusta que te jodan por el culo, me daba nalgadas fuertes en el culo,
que me lo dejaron rojo y sensible, no paraba la muy cabrona me estaba
violando riquísimo, me sacó mierda de tanto joderme, tuve un orgasmo
interminable, y acabé toda golpeada en el culo, llena de mierda y
deseando más.
Me dejó ahí parada como toda una
puta, excitada, regresó para limpiarme y me dijo:
Amor mañana vienes para rasúrate
estos vellos para que al cabrón de tu amante lo dejes erecto todo el día
de lo hermosa que te veras y de paso traigo unos juguetes para que
gocemos más, me limpió, la besé, me vestí y salí de la tienda sin el
vestido y traje de baño que llegué a comprar, tendría que regresar mañana
por ella y para ver que sorpresa me tendría, entré a un restaurante pedí
un vodka y en cada trago que le daba me venían imágenes de mi hijo
dándome por el culo, haciéndome su amante, su caliente esclava, no sé
cuánto tiempo estuve en las nubes mojada deseando tener ya a mi hijo
haciéndome suya, entré al baño del restaurante y me masturbé de nuevo,
salí y me fui a casa, a penas podía manejar, esa mujer me dejó rendida.
El jueves iría con mi hijo a la playa
y todo lo tendría planeado para gozar con él, haría que él me pidiera a
gritos que cogiéramos, lo haría el amante perfecto, ya que no tendría que
salir de casa para gozar con él.
Deseaba tanto que pasaran los días
rápido y que llegara el día de nuestra partida, regresé a la tienda a la
misma hora ahí estaba esperándome Martha, pero ahora estaba una amiga
suya, muy delgada, con cabello negro, muy alta, se veía muy elegante con
un vestido negro, no tenía casi nada de donde tomar, pero se le marcaban
muchísimo sus pezones, cerró la puerta y me dijo:
Amor esta es Susana, ella nos va a
ayudar a rasurarte, vamos desnúdate sexy para nosotras; y así lo hice, me
desnudé para ellas, lo hice muy sensual Susana se acercó a mí y me besó,
me hizo sentar y sacó todo lo necesario para rasurarme, me abrió las
piernas y acarició mi concha, yo me mordía los labios de la sensación tan
excitante al estarme rasurando, en minutos estaba totalmente sin vellos,
de inmediato las dos me hicieron un show particular, las veía besándose,
tocándose todo el cuerpo, masturbándome riquísimo, fue increíble, verlas
gozando de esa manera, el contraste de los dos cuerpos era hermoso, una
con grandes tetas y culo y otra casi lisa pero con unos pezones
puntiagudos me tenía súper mojada, no resistí y me uní a ellas, las tres
gozamos tremendo, llevaban consoladores dobles, vibradores, unos penes
enormes, los usamos por todos lados, las tres éramos machos para cada una
de nosotras, fue increíble todo lo que hicimos, sólo en las películas de
mi hijo vi algo así, puedo decir que nunca dejaría de hacerlo, de verdad
nunca lo haría.
Me regalaron el pene más grande de
recuerdo de nuestra cachonda amistad, para que siempre las recordara, me
llevé el vestido y el minúsculo traje de baño, en mi plan no estaba salir
con ese traje el primer día, así que entré a otra tienda a buscar uno
menos escandaloso, pero también de dos piezas y que me quedara ajustado,
entré a buscar corpiños y bragas muy sensuales y transparentes, busqué
una tanga transparente negra con encajes para ponérmela con mi vestido.
Llegó el jueves, mis días fértiles
habían pasado y podría gozar de mi hijo sin el uso del condón y sin
riesgo de quedar preñada de él.
Salí vestida con un pantalón muy
ajustado y un top negro sin sostén el cual marcaba muy bien mis senos, me
coloqué una blusa de botones encima, no quería que mi marido me viera
así, él nos llevó al aeropuerto y partimos a la gloria.
Al subir al avión mi hijo se sentó en
la ventana y yo en medio, un señor en el pasillo, yo no dejaba de verle
el paquete a mi hijo, no lo tenía erecto, pero yo deseaba vérselo durito,
le dije que tenía sueño y me recosté en su hombro, al poco rato mi seno
rozaba su brazo, yo constantemente me movía para frotarlo en él, mis
pezones estaban ya muy duros y creo sin duda que él sentía mi pezón
dilatado, excitado en su brazo, dios estaba tan caliente que tenía ganas
que ahí mismo me hiciera el amor, abrí mis ojos disimuladamente y me fije
en su entrepierna y ahí estaba su mástil ya dilatado, había excitado a mi
hijo, se veía hermosamente duro, no pudo disimular el contacto de mi
cuerpo caliente al suyo, mi plan estaba empezando a ser perfecto, ahí
estábamos los dos en un avión, rozando nuestros cuerpos, calientes
deseándonos, pero al mismo tiempo nerviosos, sí, lo tengo que confesar,
parecía una recién casada, nerviosa al momento de llegar a su primera
noche de bodas, pero también estaba nerviosa porque a pesar de que mi
hijo estaba excitado estaba preocupada de cómo reaccionaría en cada
insinuación mía para que él se atreviera a follar con su madre, con la
mujer que lo trajo al mundo, sólo deseaba tener las fuerzas suficientes
de poder hacer que él me follara como nunca, y haría todo lo posible
porque él lo gozara y olvidara todos los estúpidos prejuicios y follara
conmigo con las mismas ganas y deseos que yo.
Al llegar a nuestro destino y bajar
del avión entré al baño y ahí me despojé de la blusa, me veía muy sexy,
esos pantalones hacían lucir mi culo y el top resaltaba mis senos muy
bien, tomé las puntas de mis pezones y me los jalé muy fuerte, me los
apretaba para que se endurecieran a lo máximo, salí del baño y ahí estaba
mi hijo esperándome me acerqué a él y su vista se fue directo a mis
pezones marcados escandalosamente en el top, lo tomé de la mano y le dije
que me había quitado la blusa por el calor que haría al salir del
aeropuerto, salimos y nos dirigimos al hotel, nos registramos, y ahí
estábamos los dos dentro de la habitación, le dije a mi hijo que
disfrutáramos todo el tiempo posible...
Anda cariño vamos a dar una vuelta a
la playa, ponte tu traje de baño. Saqué mi traje de baño y dejé arriba de
la ropa mi otro traje de tanga, quería que él lo viera y que se
sorprendiera de que usaría uno así.
Entré al baño a cambiarme, dios
estaba tan mojada, mis jugos sabían riquísimo, no aguanté mucho y decidí
masturbarme para aliviar mis ansias de sexo un momento, cuando salí los
ojos de mi hijo al mirarme ya no eran los mismos de antes, ya me había
visto él en traje de baño pero siempre de una pieza, era la primera vez
que delante de él usaba un traje de baño de dos piezas, prácticamente me
estaba viendo con ropa interior, sin pantalones, sin blusas o vestidos,
él se había puesto un short yo creo que para disimular su erección, sus
ojos brillaban, me fijé en mi maleta y había movido mi ropa, creo que le
encantó ver el minúsculo traje de baño que le tenía preparado...
Cariño y tu traje de baño.
Lo tengo puesto pero prefiero ir con
short.
O.k. amor a disfrutar; le di un beso
en la mejilla y lo tomé de la mano; la vamos a pasar de maravilla,
olvídate que soy tu madre imagina que vienes con una amiga tuya no me
trates como tu madre.
Sí mamá no te preocupes.
Además somos amigos no crees.
Sí mama, pero cómo te llamaré cuando
tenga que hacerlo.
Por mi nombre, dime Pili cada vez que
me llames, así no dirán que esa mujer no tiene un hombre que lo acompañe,
y eso me haría sentir mal.
Bueno Pili vamos a la playa.
Así se dice amor, vamos. Perfecto no
actuaríamos como madre e hijo sino como un hombre y una mujer que están
de vacaciones.
Al llegar a la playa mi hijo se quitó
su short y oh, qué vista tan deliciosa, el cabrón de mi hijo sí que tiene
buen paquete, no estaba erecto pero se le notaba lo gordo que es su pené.
Al poco rato le dije que nos
bronceáramos, que no quería que nos quemáramos con el sol, tomé la crema
y le dije que se diera la vuelta, le unté la crema por su espalda, sus
piernas, lo hacía despacio y procurando excitarlo, le dije que se diera
la vuelta y se negó, creo que su mástil duro lo impedían, le dije que
entonces él me pusiera crema a mí, me recosté boca abajo y él empezó a
untarme también, era la primera vez que me lo hacia, sentía sus manos
sobándome la espalda, bajó a mis piernas, sentía muy rico, le dije que me
desatara el sostén, que no quería tener marcas y así lo hizo.
Me molesta que me deje marcas el
traje ojalá y no hubieran tantos prejuicios y pudiéramos broncearnos
desnudos; le dije.
No Pili eso sólo se hace en una playa
nudista.
Pues no sé si aquí haya una pero me
encantaría que no me queden marcas.
Sí hay una por aquí.
En serio amor, pues sería una buena
idea darnos una vuelta por ahí no crees.
Estas loca mamá cómo vamos a ir.
Juan en que quedamos dijimos que no
me dirías mamá y además soy tu madre y ya te he visto desnudo varias
veces, no tendría nada de malo verte de nuevo no me digas que te da
vergüenza.
No es eso Pili, pero yo a ti nunca te
he visto desnuda.
Pero si es muy normal, en esos sitios
todo el mundo está en pelotas como sin nada, sin morbo y van hasta
familias enteras y no pasa nada, pero en fin es sólo una idea, tal ves lo
hagamos, tal vez no, a mí me encantaría sentirme libre por un momento, a
ti no.
Sí, me gustaría conocer un lugar así,
pero nunca pensé que lo haría contigo.
Pero si eres un cabrón que, querías
hacerlo con alguna de tus novias verdad.
Pues esa es una fantasía de cualquier
hombre estar en pelotas con una chica.
Bueno pues como te dije ahora no soy
tu madre soy Pili tu amiga y todo lo que hagamos será como si fuéramos
novios, sin prejuicios, ni nada vamos a disfrutarlo.
Bueno Pili si tú quieres.
Y qué, tú no quieres pasártela bien.
Sí Pili, tienes razón vamos a gozar
del momento.
Anda pues así me gusta... broncéame
por delante.
Me di la vuelta y por un momento
quise que me viera mis senos, pero no mejor me los tapé para no
preocuparlo, mi plan estaba saliendo de maravilla, ahora mi hijo actuaría
como mi novio y hasta a una playa nudista estaba dispuesto a ir, era
perfecto el momento.
Al darme vuelta dirigí mi vista a su
paquete y qué paquete a pesar de que lo oculto lo tenía hermosamente
grande, me recosté y empezó a untar mi abdomen, y todo mi cuerpo, la
verdad lo estábamos gozando los dos, le dije que me pusiera crema en mis
manos y delante de él me unté mis senos de crema sin mostrarlos, lo hice
varias veces, le insistí que si quería que ya lo bronceara por delante y
él dijo que no que en un rato más, que quería sentir el sol en su
espalda, se dio la vuelta y se recostó.
Me imagino que su hermoso pene estaba
clavado en la arena de lo caliente que estaba, pasó un rato más y me hice
la dormida, me moví un poco para así dejar al descubierto mi seno derecho
y ahí estaba yo dormida al lado de mi hijo con un seno de fuera, de
pronto siento que mi hijo se mueve, seguí haciéndome la dormida, de
pronto siento que con su mano intenta cubrirme el seno, al hacerlo roza
mi pezón erecto, siento sus dedos acariciarlo, jugó con él sólo unos
segundos y me cubrió, fue fantástico, este fue el primer contacto
directo, al fin tomó la iniciativa de tocarme y me puso más caliente, de
pronto se fue hacia el mar, abrí mis ojos y caminaba rápidamente hacia el
mar, creo que tenía la necesidad de aliviar su excitación masturbándose
dentro del agua, me sentí mujer, me sentí una puta que había excitado a
su hijo que gozaba con su madre y estaba feliz.
Después regresó yo ya estaba para él
despierta su traje de baño no mostraba el mástil erecto que tanto
deseaba, me sonrió y en sus ojos se veía el brillo de satisfacción, me
pidió que lo bronceara de frente, me senté y le pedí que me amarrara por
detrás el traje de baño:
Amor no me invitaste a nadar, le
dije.
Lo que pasa es que estabas bien
dormida Pili.
Bueno es que el viaje ha sido
agotador y merecía un descanso, ni siquiera sentí cuando te fuiste,
recuéstate amor deja te bronceo y así descansas un rato para ir a cenar y
prepararnos para la noche.
Dónde tienes pensado ir.
No sé tengo ganas de bailar, ¿tú no?
Sí Pili dicen que aquí está un antro
de lujo.
Bueno pues iremos a pasarla bien;
platicábamos mientras pasaba mi mano por su cuerpo, su piel era lisa, sus
vellos se erizaban en cada paso de mi mano, al llegar a sus piernas
empecé a ver como su pequeño mástil empezaba a crecer, no pudo evitarlo,
y yo no podía ya resistir la tentación de tocarlo, así que paré de
broncearlo y le dije que me nadaría un momento.
Mi hijo me vio partir entre al agua
feliz de haber excitado a mi hijo así, nadé un poco y le grité a mi hijo
que nos fuéramos, al llegar había recogido todas nuestras cosas, se puso
su short y partimos a la habitación, llegamos y entré a la ducha, como
espera el momento de que entrara a ella a cogerme pero no sucedió, cuando
salí estaba llamando por teléfono a casa, sus ojos brillaron al verme
cubierta sólo con la toalla, me dijo que su padre no contestaba, le dije
que de seguro estaba aprovechando que estaba solo para salir a
divertirse.
Tienes problemas con papá; me dijo.
Por qué lo dices amor.
Porque él no nos acompañó en este
viaje y tiene mucho que los veo distanciados.
Sí amor tu padre me ha abandonado
mucho, yo creo que tiene una amante.
Por qué lo dices Pili.
Amor cuando un hombre tiene un amante
la esposa es la primera que se da cuenta, simplemente ya no te hace caso,
sabes a qué me refiero.
Tal vez son presiones de su trabajo.
No lo creo cuando un hombre ya no te
hace el amor pasa algo y no son presiones de trabajo, yo a tu padre le he
intentado de muchas maneras excitarlo y siempre esta cansado y yo soy una
mujer a la que le encanta el sexo y él ya no me lo da.
Hubiera sido mejor que vinieras con
él en lugar de conmigo y así resolvieran sus problemas.
Lo intenté pero él no quiso, y aquí
estoy con mi hijo, me la estoy pasando muy bien contigo amor, pero
francamente esperaba que tu padre me hiciera el amor y no pudo ser.
Pili qué te puedo decir ; se acercó a
mí y me abrazó, me dio un beso en la mejilla; No te preocupes que la
pasaremos muy bien.
Tienes razón, basta de tonterías y a
disfrutar, entra a la ducha que me preparara para salir a cenar.
Entró y me puse mi tanga negra me
perfumé el cuerpo y me coloqué mi vestido negro, me vi en el espejo y
estaba orgullosa de mí, me veía muy sexy, me pinté los labios, me peiné y
mi hijo no salía, creo que estaba en otra sesión de masturbación, cuando
vi que saldría de la ducha me paré enfrente a la puerta del baño, al salí
se me quedó mirando:
Pili te ves hermosa.
Gracias amor, pero no es para tanto.
De verdad te ves muy bien.
Lo dices en serio.
Sí Pili que envidia van a tener todos
al verme con una mujer tan hermosa como tú.
Gracias amor apúrate para salir a
divertirnos; sus ojos apuntaban a mis senos apenas ocultos por el
vestido, me di la vuelta para que viera mi culo y no perdiera detalle de
mi tanga encajada, me agaché a recoger mis zapatillas y le permití
verlas, quería que viera el culo que se follaría más tarde, me las puse,
él recogió su ropa y se metió al baño a cambiarse, salió y salimos del
hotel.
Caminábamos por el malecón tomados de
la mano sonriendo, perecíamos novios, bueno parecía una mujer madura con
su hombre, con su amante, nadie sospechaba que era madre e hijo a punto
de fornicar.
Entramos a cenar y la plática era
amena, sonreíamos, hacíamos bromas, estábamos felices los dos, mis
pezones estaban excitados y él no disimulaba ya nada al mirarlos yo solo
pedí una ensalada, no quería tener alimento sólido en mi cuerpo, quería
tenerlo limpio porque esta nuche me follaría mi hijo por el culo y no
quería que me sacara mierda.
Salimos y entramos en el antro que mi
hijo quería ir, muchas luces de colores, mucho humo, muchas parejas, se
sentía el sexo flotar, nos dieron nuestra mesa, pedimos unas bebidas y a
bailar, me movía sexy para él, me acercaba para platicarle al oído y así
juntar nuestros cuerpos, la excitación era plena, los dos al acercarnos
sentíamos nuestros cuerpos erectos, mis senos duros con sus dos pezones
marcados en la tela del vestido, el mástil de mi hijo erecto de placer,
tomados de la mano, sonriendo, deseándonos.
Pasó el tiempo, seguíamos tomando
vino, seguíamos rozándonos, bailaba sexy para él y eso a él le gustaba se
sentía un gigoló con su amante, se notaba la diferencia de edad, la gente
en el lugar sabía que él era mi hombre, los jóvenes lo veían con envidia
y las mujeres me criticaban por lucirme con un hombre menor que yo, nos
tenían envidia, se sentía en sus miradas, de pronto sonó música
romántica, mi hijo me tomó la mano tal vez para regresar a la mesa, pero
lo jalé hacia mí, juntamos aún más nuestros cuerpos, recargué mi cabeza
en su hombro, nuestros pechos se juntaron y nuestros sexos de unieron
sintiendo lo caliente que estábamos, su pene me rozaba en cada
movimiento, ya no podía disimular lo tenía enorme frotándome, nuestras
respiraciones eran agitadas, sudaban nuestros cuerpos , nos juntábamos
más, gozándonos sintiéndonos, acariciaba mi espalda , sentía sus manos
tocándome suavemente, yo le acariciaba su nuca, parecíamos dos novios
excitados disfrutando de nuestros cuerpos, él en cada paso empujaba más
su pene a mi concha húmeda de gozo, dirigí mi voz a su oído y le dije
tiernamente:
Amor qué te pasa, te siento muy
excitado.
Perdón Pili pero no puedo evitarlo.
Por qué estas así amor; le dije
mirándole a los ojos, se veía preocupado y al mismo tiempo excitado, se
veía hermoso.
Por ti, te ves también, te siento tan
bien que no lo puedo evitar, pero sabes me siento mal, tú eres mi madre,
No soy tu madre, soy Pili y es normal
que un chico de tu edad se excite así al bailar tan pegados, no te
preocupes amor recuerda que venimos a disfrutar y la verdad yo también
estoy muy excitada, a caso no te das cuenta de cómo me tienes, de cómo me
has tenido todo el día excitada.
Me sonrió, nos miramos a los ojos y
lentamente sin pensarlo nuestras bocas se unieron en su primer beso, un
beso de pasión, de amor, de incesto, de ese incesto que ya no tendría
vuelta atrás, duro sólo unos segundos, mi hijo se retiró.
Perdón Pili no quise hacerlo.
Amor pero si fue maravilloso.
No Pili no puede ser, tú eres mi
madre,
No, no soy tu madre, sólo soy una
mujer abandonada, caliente, deseosa de sexo, y quién más que tú, para
hacerme nuevamente mujer.
Pero mi padre, qué va a decir, qué
dirá la gente.
Nada que somos dos amantes gozando
del momento y tu padre, él estará follando en este momento con alguna
puta.
Pero soy tu hijo.
Lo sé, amor, pero te deseo tanto y sé
que tu también me deseas, he visto como me miras, pude sentir como
tocabas mi seno en la playa, pude ver tu pene erecto por mí y el beso que
me acabas de dar lo reafirma.
Pili me tienes loco, pero no debe de
ser eres mi madre y está mal.
No tú eres Juan mi hombre y yo soy
Pili tu amante, tu puta, para hacerte gozar, para follar como locos,
porque nos deseamos tanto y al cuerno la moral, quiero que me pidas, que
me grites, que exijas follar conmigo, quiero que lo desees tanto como yo,
quiero ser tu puta, quiero que esta locura pare aquí o que me saques de
este lugar y que me lleves al hotel a hacerme el amor, quiero que me
pidas terminar con todo esto o que me pidas a gritos que follemos como
locos, sé que nuestra vida cambiara con esto, pero será un cambio lleno
de placer, seremos amantes cada vez que tú quieras.
Nos volvimos a besar, pasaba mis
manos por su espalda y él por la mía. Me miro a los ojos, me tomó con sus
dos manos mis nalgas y me pegó a él
Pili ve cómo estoy por ti, siente mi
verga dura por ti, y sí, te deseo, quiero hacerte el amor, quiero cogerte
toda la noche, eres mía y siempre lo serás - No importaba la gente, mi
hijo me acariciaba el culo, frotaba su pene en mi concha, levantó su mano
y tocó mi seno izquierdo, pellizcó mi pezón, no dejábamos de besarnos, y
me dijo al oído:
Pili ahora tú serás la que me pida
que te folle,
Sí Juan fóllame, hazme tuya, te
necesito, necesito de un hombre y quiero que seas tú, quiero ser tu
mujer, sin condiciones, quiero que cuando se te de la gana me cojas,
quiero fornicar contigo todo el tiempo, por favor sácame de aquí y cógeme
toda la noche amor.
Me beso y salimos de la pista de
baile, llegamos a la mesa, nos sentamos, me volvió a besar, dirigí mis
manos a su mástil y por primera vez lo sentí en ellas, duro, gordo, no lo
podía creer, ahí estaba yo, con mi hijo, acariciándole su pene, me sentía
dichosa, realizada, estaba dispuesta a que me hiciera el amor ahí mismo,
lo pedía a gritos, deseaba que me clavara su mástil sin compasión, que me
llenara la boca de semen delante de todos.
Mi hijo volteo a ver a la gente,
todos estaban en lo suyo, unos bailando, otros besándose, no éramos los
únicos excitados, habían más parejas acariciándose con descaro, igual que
nosotros llenos de lujuria, me volvió a besar pero ahora deslizó su mano
uno de mis senos, lo tomó, lo acarició, lo apretó riquísimo, nuestras
lenguas no dejaban de jugar, yo no dejaba de masturbarlo, de pronto tomó
mi pezón me lo pellizcó, me lo jaló fuerte y me dijo: Pili ya no aguanto
más salgamos de aquí, se paró y ahí tenía el pene de mi hijo duro como un
tubo frente a mi cara, tenía ganas de sacarlo y chuparlo, morderlo, pero
ya habíamos llegado muy lejos y decidimos salir del lugar.
Caminábamos abrazados, enamorados,
está sería nuestra noche, lo sabíamos y estábamos felices, subimos a un
taxi le pedimos nos llevara al hotel, de inmediato me apoderé de su pene,
lo seguía masturbando, no dejábamos de besarnos, él tomó nuevamente mi
seno pero ahora por debajo de la tela, ahora él sabía que no me hacía la
dormida, lo acariciaba despacio, suavemente, con amor, bajo su mano, y
por primera vez me acarició mi concha, lo hizo sobre la braga, estaba
toda mojada, no recuerdo en toda mi vida haberla tenido tan mojada,
chorreaba jugos, y no lo pude evitar, solté un gemido del placer que me
provocó, tuve mi primer orgasmo de la noche, ahí en el taxi y sólo porque
mi hijo, el muy cabrón acaricio a mamá, no dudo que el taxista se dio
cuenta de lo que hicimos y seguramente quedó excitado al igual que
nosotros.
Al llegar a la recepción del hotel,
entramos junto con una pareja, una chica joven acompañado de un señor
mayor que ella, me llamó mucho la atención, porque estaban en la misma
situación que nosotros, yo una mujer madura con un joven y ella joven con
un maduro, alto fornido, guapo, con canas en el cabello, ella muy fina,
bonita, delgada, con un cuerpo muy apetecible, llevaba puesto un pantalón
de mezclilla ajustado a su cuerpo haciéndole lucir su parado culo, tenía
una blusa blanca sin sostén, en la cual se le marcaban unas senos
redondos no muy grandes pero se le notaban firmes, más bien ella parecía
la pareja de mi hijo y yo la del señor...
Hola me llamo Jaque qué tal se la
están pasando.
Muy bien, yo soy Pili, y ustedes qué
tal.
Regresamos de cenar
Nosotros venimos de bailar.
Qué bien, lastima que a Jorge no le
gusta bailar y mañana en la noche regresamos a casa, pero a mí me encanta
bailar.
Nos la pasamos muy bien, ese lugar es
muy agradable.
Ya lo creo se nota que regresaron a
seguir la fiesta. Me dijo sonriendo.
Claro la noche es joven.
Veo que vienes muy bien acompañada.
Volteando a ver a mi hijo.
Tú no te puedes quejar, tu novio es
muy guapo.
Gracias, él es muy serio pero en la
cama es toda pasión.
Eso es lo que cuenta, que te hagan
sentir bien.
Creo que las dos la pasaremos muy
bien esta noche.
Eso espero, es la primera noche que
pasaré con Juan.
Pues suerte amiga, espero verte
mañana en la alberca para seguir platicando.
Claro ahí estaremos.
Llegó su hombre, me sonrió, y se
fueron hacia los ascensores.
Llegó mi hijo y los seguimos por
detrás, pude ver el culo de Jaque, redondo y paradito, esa chica hacía
voltear a cualquiera para verla, no fui la única en seguir el rico
movimiento de su culo, mi hijo también fijó su vista en sus nalgas,
subimos junto con ellos al ascensor, marcaron el sexto piso, nosotros el
cuarto, mi hijo me envolvió en sus brazos, quedando pegado mi culo en su
todavía erecta verga, yo no perdía detalle de los senos de Jaque, ahora
adornados con dos pezones saltaditos, nos despedimos de ellos y nos
dirigimos a nuestra habitación, esa chica me había dejado más caliente y
seguramente a mi hijo también.
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